El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps García, informó que el Ministerio de Educación trabaja en la creación de un Consejo Editorial institucional, una estructura que, según explicó, no existía dentro de la entidad y que será utilizada para fortalecer la revisión, actualización y mejora de los materiales educativos.

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La declaración del funcionario se produjo luego de ser cuestionado por la periodista Consuelo Despradel sobre las críticas de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) respecto a supuestas distorsiones en los libros de texto de Ciencias Sociales y señalamientos de que algunos contenidos afectarían la identidad nacional.

De Camps explicó que el Ministerio se enteró de esos planteamientos a través de los medios de comunicación y consideró que lo más adecuado es que los hallazgos sean entregados directamente a la institución para poder analizarlos.

“Fue por medio de la prensa que recibimos la información de ese criterio de la Asociación Dominicana de Profesores”, expresó el ministro, quien insistió en que el sistema educativo debe manejarse bajo un esquema de cogestión donde todos los actores puedan aportar.

Fortalecimiento del área editorial y revisión permanente de los textos

El ministro indicó que los libros de texto, como cualquier material educativo, deben someterse a procesos constantes de revisión, no solo para corregir posibles errores, sino también para adaptarlos a los cambios sociales, históricos y educativos.

En ese sentido, explicó que el Ministerio ha estado fortaleciendo el equipo del Departamento Editorial y que la intención es que antes de finalizar este año quede conformado el Consejo Editorial del Ministerio de Educación.

De Camps reveló que la institución no contaba con ese organismo y que, tras identificar esa ausencia, comenzaron el proceso para crearlo. Explicó que hace dos meses se logró una modificación parcial del organigrama institucional con la aprobación del Ministerio de Administración Pública, lo que permitirá incorporar esa nueva estructura.

El funcionario también destacó que varios historiadores reconocidos respaldaron los textos cuestionados, mencionando entre ellos a Roberto Cassá y Juan Daniel Balcácer. Sin embargo, reiteró que todo material educativo debe mantenerse bajo una dinámica permanente de revisión y mejora.

Defensa de la identidad nacional como parte de la transformación educativa

De Camps vinculó la discusión sobre los libros escolares con la necesidad de fortalecer los elementos culturales e históricos que forman parte de la identidad dominicana.

El ministro afirmó que la educación debe continuar trabajando en la recuperación y fortalecimiento de los valores nacionales, al considerar que la cultura y la identidad son elementos fundamentales en la formación de los estudiantes.

Jornada extendida: de cuidar estudiantes a desarrollar competencias

Durante la entrevista, el ministro también fue consultado sobre el verdadero alcance de la jornada escolar extendida, luego de informar que el sistema pasó de aproximadamente un 70 % de centros con esta modalidad a cerca de un 80 % en la actualidad.

  • De Camps explicó que cuando inició la implementación de la jornada extendida hace más de una década, el modelo contemplaba la participación de talleristas encargados de desarrollar áreas complementarias como arte, música y otras disciplinas.

Sin embargo, señaló que uno de los obstáculos encontrados es que la normativa educativa establece requisitos específicos para ejercer como docente, incluyendo la formación en educación, lo que dificulta incorporar profesionales especializados en áreas técnicas o artísticas que no necesariamente poseen una licenciatura docente.

Como ejemplo, mencionó la educación técnico-profesional y planteó la dificultad de encontrar especialistas en áreas como refrigeración que además tengan formación pedagógica formal para impartir docencia. Afirmó que esta situación evidencia la necesidad de transformar el sistema educativo y actualizar el marco jurídico.

La jornada extendida debe responder a las necesidades de cada comunidad

El ministro explicó que la jornada extendida no debe ser igual en todas las localidades, sino que debe adaptarse a las características económicas y productivas de cada región.

Puso como ejemplo que los centros educativos de zonas turísticas podrían fortalecer áreas vinculadas a servicios y restauración, mientras que en lugares como Santiago podrían desarrollarse más competencias relacionadas con sectores productivos como las zonas francas.

  • De Camps afirmó que el objetivo es que los estudiantes concluyan la secundaria no solo con una titulación, sino con competencias que les permitan incorporarse al mercado laboral o continuar su formación profesional.

Mayor vinculación entre educación y sector productivo

El ministro informó que el Ministerio trabaja en una mayor integración entre el sistema educativo y el sector productivo para reducir la brecha entre la formación académica y las necesidades del mercado laboral.

Explicó que buscan fortalecer modelos de cogestión donde empresas y sectores productivos puedan colaborar en la construcción de contenidos educativos, para que los jóvenes egresen con habilidades más ajustadas a las demandas actuales.

  • Como ejemplo, mencionó un piloto realizado en Azua sobre educación vial, con la intención de ampliarlo para que estudiantes que completen esa formación puedan obtener su permiso de aprendizaje para conducir.