Más de 100 millones de personas se encuentran bajo alertas por calor mayor o extremo en Estados Unidos, debido a las elevadas temperaturas que afectan a varias regiones del país.
Las autoridades meteorológicas mantienen avisos para diferentes estados ante las condiciones de calor, que pueden representar riesgos para la población, especialmente durante las horas de mayor temperatura.
El fenómeno afecta amplias zonas del territorio estadounidense y ha llevado a los organismos de emergencia y meteorología a recomendar medidas para reducir la exposición prolongada a las altas temperaturas.
Entre las principales recomendaciones se encuentra mantenerse hidratado, limitar las actividades físicas al aire libre durante las horas más calurosas y permanecer en espacios frescos siempre que sea posible.
Los especialistas también llaman a prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con condiciones que puedan agravarse por las altas temperaturas, debido a que tienen mayor riesgo ante episodios de calor intenso.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución de las condiciones meteorológicas y mantienen las alertas en las zonas donde persiste el riesgo por las altas temperaturas. La situación podría variar conforme avance el sistema de calor sobre el territorio estadounidense.





