El ingeniero Rubén Bichara, miembro del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), afirmó que la situación actual del sistema eléctrico dominicano es consecuencia de un período prolongado de poca intervención y falta de ejecución de proyectos necesarios para responder al crecimiento de la demanda energética.

-Publicidad-

Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, Bichara explicó que el país enfrenta ahora las consecuencias de decisiones que no fueron tomadas a tiempo, en un momento en que la dependencia de la energía eléctrica aumenta cada vez más en la vida cotidiana y en la economía nacional.

El exfuncionario señaló que la demanda energética ha alcanzado niveles históricos, llegando a unos 4,300 megavatios, y advirtió que para el próximo verano podría acercarse a los 4,800 o 5,000 megavatios, por lo que entiende que el problema debe enfrentarse con planificación y ejecución constante.

Crecimiento de la demanda y aumento de las pérdidas eléctricas

Bichara indicó que durante el verano la demanda puede aumentar entre un 20 % y 25 %, debido principalmente al incremento del consumo por las altas temperaturas y el mayor uso de equipos eléctricos.

  • Explicó que, aunque existe capacidad instalada de generación suficiente, el desafío está relacionado con los costos, la distribución y la eficiencia del sistema, ya que al buscar energía adicional aparecen diferencias importantes entre los precios de producción.

El dirigente político afirmó que las pérdidas eléctricas han superado el 42 % y consideró que la solución requiere un trabajo continuo, debido a que detener las inversiones y proyectos del sector provoca consecuencias económicas mayores en el futuro.

Bichara cuestiona falta de aplicación del Pacto Eléctrico

El ingeniero sostuvo que el Pacto Eléctrico no ha sido aplicado como estaba previsto y señaló que actualmente no existe un proyecto de corto plazo que permita atender de manera inmediata las necesidades del sistema.

Afirmó que recurrir a soluciones de emergencia, como la contratación de barcazas, representa una alternativa costosa y con impactos económicos para el país, por lo que insistió en la necesidad de anticiparse mediante una planificación de Estado.

Bichara explicó que los proyectos eléctricos requieren varios años para completarse, por lo que ningún gobierno puede resolver completamente la situación durante un solo período de cuatro años. A su juicio, se necesita continuidad para que las obras iniciadas puedan concluirse.

Manzanillo estaba planificada antes que Punta Catalina, pero faltaba gas

Al referirse al proyecto energético de Manzanillo, Bichara explicó que esta planta estaba contemplada dentro de la planificación del sector incluso antes que Punta Catalina y que los documentos técnicos estaban preparados para avanzar hacia una licitación.

Sin embargo, indicó que no era posible construir una planta de generación a gas sin contar previamente con un suministro garantizado del combustible necesario para operarla. “No puedes hacer una planta para dejarla mirando el océano sin tener gas para encenderla”, expresó.

El exadministrador de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) recomendó que las autoridades negociaran un contrato de gas natural, señalando que durante la transición gubernamental planteó esa necesidad, pero afirmó desconocer qué avances se han realizado en los últimos seis años.

El desafío del almacenamiento y costo del gas natural

  • Bichara explicó que uno de los factores que complicó el uso del gas natural en proyectos anteriores fue el costo del combustible y la falta de infraestructura adecuada para almacenarlo.

Recordó que en determinado momento la molécula de gas llegó a costar 18 centavos, mientras que el gas contratado en República Dominicana estaba alrededor de tres centavos, por lo que consideró necesario esperar mejores condiciones de mercado para establecer contratos de largo plazo.

Detalló que el proceso del gas natural implica varias etapas, desde la extracción y licuefacción hasta el transporte, almacenamiento y regasificación, costos que deben ser considerados al momento de estructurar contratos de suministro energético.

Manzanillo y la solución provisional con una terminal flotante

Sobre Manzanillo, Bichara explicó que actualmente la alternativa utilizada contempla una unidad flotante de almacenamiento y regasificación, conocida como floating storage regasification unit (FSRU), que permite recibir el gas y convertirlo nuevamente al estado necesario para su utilización en la planta.

  • El ingeniero señaló que este tipo de infraestructura permite suplir temporalmente la falta de una terminal permanente, mientras se desarrolla una solución definitiva para garantizar el abastecimiento energético.

Afirmó que la planificación energética debe contemplar tanto la construcción de plantas como la infraestructura asociada, porque una instalación de generación no puede operar correctamente sin contar con la cadena completa de suministro.

Ver video completo

Punta Catalina y la posibilidad de ampliar generación

Bichara también explicó que Punta Catalina fue diseñada con infraestructura preparada para una eventual segunda planta, incluyendo sistemas de transmisión, subestaciones, terrenos y otras facilidades necesarias.

Indicó que aprovechar esa infraestructura podría reducir costos frente a construir un proyecto completamente nuevo, porque parte de los elementos principales ya estarían disponibles.

  • Según explicó, la incorporación de generación eficiente y de menor costo es clave para reducir la presión financiera del sistema eléctrico y disminuir la necesidad de subsidios elevados.