El ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, presentó su renuncia luego de una controversia relacionada con pagos anticipados por 70 millones de euros realizados por el país a empresas de India que, según reportes, no tenían experiencia previa en la producción de proyectiles de artillería destinados a Ucrania.
La dimisión fue anunciada este jueves por Pevkur, quien asumió la responsabilidad política tras las críticas de la Oficina Nacional de Auditoría sobre el manejo de los contratos y las actuaciones del Ministerio de Defensa y del Centro de Inversiones en Defensa de Estonia (RKIK).
Pevkur explicó que decidió abandonar el cargo porque consideraba que las decisiones tomadas buscaban fortalecer la defensa nacional, aunque reconoció que las observaciones de los organismos de control generaban cuestionamientos sobre la responsabilidad política del proceso.
“Estonia está mejor defendida que nunca”, afirmó el funcionario al anunciar su salida.
Contratos bajo cuestionamiento
La controversia surgió luego de que se revelara que Estonia había entregado anticipos económicos a compañías indias que nunca habían vendido anteriormente municiones de artillería a Ucrania.
- El entonces director del RKIK, Magnus-Valdemar Saar, señaló que las decisiones relevantes dentro del organismo no se toman sin la aprobación de funcionarios del Ministerio de Defensa.
Durante una entrevista en el programa de noticias Aktuaalne kaamera, de la televisión pública estonia ETV, Pevkur confirmó que no había leído directamente los contratos, aunque indicó que el RKIK se los había proporcionado.
Nuevo ministro será designado la próxima semana
- Tras la renuncia, la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas, informó que el país designará a un nuevo ministro de Defensa la próxima semana.
Pevkur ocupaba esa posición desde 2022 y estuvo al frente de la política de defensa Estonia en un período marcado por el fortalecimiento militar del país debido al contexto de seguridad en Europa y la guerra en Ucrania.
- El funcionario insistió en que las decisiones adoptadas estuvieron orientadas a mejorar las capacidades defensivas de Estonia, aunque consideró que las críticas recibidas hacían necesario asumir la responsabilidad política correspondiente.





