Las autoridades de Turquía ordenaron el encarcelamiento del capitán de un petrolero involucrado en un naufragio que dejó 10 personas muertas, en un hecho ocurrido en aguas cercanas a Estambul.
La tragedia se produjo luego de una colisión entre dos embarcaciones en el mar de Mármara. Tras el accidente, uno de los buques se hundió rápidamente, mientras los equipos de emergencia desplegaron un amplio operativo para localizar a los tripulantes.
Las autoridades turcas iniciaron una investigación para determinar las causas del accidente y establecer las posibles responsabilidades relacionadas con el siniestro. Como parte de las pesquisas, el capitán fue detenido y posteriormente enviado a prisión.
El accidente generó un importante despliegue de los equipos de búsqueda y rescate, que trabajaron en la zona para recuperar a las víctimas y obtener información que permita esclarecer las circunstancias de la colisión.
El caso permanece bajo investigación mientras las autoridades analizan las condiciones en que ocurrió el choque y las actuaciones de las tripulaciones involucradas.





