MIAMI.- Ante la presencia de 36,190 fanáticos, puro dramatismo y pasión la selección de Venezuela conquistó su primera corona en el Clásico Mundial de Béisbol tras vencer 3-2 a Estados Unidos.

Como si se tratase de un partido entre Magallanes y Caracas o tal vez un Yankees y Boston,  en el loanDepot Park de Miami se sentía “un ambiente de locura” en la final inédita del torneo mundialista.

Los tambores venezolanos se activaron en la parte alta del noveno cuando Eugenio Suárez pegó una línea entre left-center field para remolcar la vuelta que rompió el empate existente.

Las aguerridas consignas del béisbol venezolano se escucharon durante siete entradas hasta que llegó un jonrón de 432 pies de Bryce Harper a Andrés Machado en el octavo para igualar las acciones, lo cual activó a la fanaticada estadounidense.

Harper rompió el silencio ofensivo que mantuvieron los bates norteamericanos por siete entradas, producto de la labor monticular de Eduardo Rodríguez, quien tiró 4.1 episodios en blanco, de cuatro ponches, seguido de Eduardo Bazardo, José Buttó, Ángel Zerpa y Machado.

Maikel García conectó un elevado de sacrificio, en la parte alta del tercer episodio, que trajo en carrera a Salvador Pérez con la primera rayita a la caja registradora de los venezolanos.

En el quinto, Wilyer Abreu desapareció una bola rápida a 96 millas por horas de Nolan McLean por el jardín central, un batazo que recorrió 414 pies de distancia y que salió a 106 millas por horas.