Santo Domingo, RD.– El cirujano y especialista en pie diabético, Dr. Max Guerra, ofreció cinco recomendaciones clave para prevenir el pie diabético, una de las complicaciones más delicadas asociadas a la diabetes, y advirtió que la falta de prevención puede provocar infecciones severas e incluso amputaciones.
El especialista explicó que el primer paso para evitar esta condición es mantener un control metabólico adecuado, especialmente de los niveles de glicemia. Señaló que muchos pacientes se enfocan únicamente en tratar la herida visible, sin atender el descontrol del azúcar en sangre, lo que dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones graves.
Educación y autocuidado, pilares de la prevención
Guerra destacó que la educación del paciente es uno de los factores más importantes y, a la vez, más descuidados. Indicó que una persona bien orientada comprende la importancia de la prevención, aprende a evitar lesiones y adopta hábitos de autocuidado que reducen significativamente la aparición de úlceras en los pies.
Asimismo, subrayó la necesidad de mantener una correcta hidratación de la piel, ya que la neuropatía diabética disminuye la sudoración natural, provocando resequedad y fisuras que facilitan la entrada de infecciones. Recomendó hidratar los pies de forma regular, evitando aplicar cremas entre los dedos para prevenir el exceso de humedad y la aparición de hongos.
El Dr. Guerra reiteró que hasta el 80 % de las amputaciones relacionadas con el pie diabético pueden prevenirse si se actúa de manera oportuna, insistiendo en que la prevención, la educación y la atención temprana son fundamentales para preservar la salud y la calidad de vida de los pacientes.
Alta incidencia del pie diabético
Al referirse a la alta incidencia de esta condición, el especialista recordó que la diabetes y los trastornos metabólicos afectan a una parte considerable de la población, estimando que cerca del 25 % de las personas presentan algún grado de alteración metabólica.
A esto se suma, indicó, la falta de educación estructurada y el escaso involucramiento de la familia en el cuidado del paciente.
Uno de los aspectos más subestimados, según explicó, es la revisión diaria de los pies. Recomendó examinarlos cuidadosamente después del baño para detectar cambios de coloración, inflamación, heridas o fisuras, señalando que identificar una lesión dentro de las primeras 24 a 72 horas puede marcar la diferencia entre una evolución favorable y una complicación mayor.
Finalmente, el médico advirtió que ninguna herida debe considerarse insignificante en un paciente diabético y exhortó a evitar la automedicación y el uso de remedios caseros sin supervisión profesional, ya que estas prácticas pueden agravar las lesiones y retrasar el tratamiento adecuado.
Fuente: CDN



