Santo Domingo. La cultura popular ha asociado el color del azúcar con pureza y calidad, pero José Antonio García, gerente general del Consorcio Azucarero Central (CAC), aclaró que el azúcar blanca no requiere químicos adicionales para obtener su tonalidad, sino que la misma se genera de manera natural durante la cristalización del jugo de caña en los procesos industriales.
Producción natural y controlada
García explicó que el jugo de caña se seca y centrifuga hasta formar cristales, eliminando el líquido residual. La presencia de melaza, subproducto de la caña, determina la tonalidad de azúcar, siendo mayor su concentración la que genera el color caramelo o crema, mientras que el azúcar blanca posee mínima cantidad de melaza.
- El proceso de producción inicia con la limpieza de la caña y trituración para extraer la sacarosa, separando el bagazo que se utiliza como biocombustible. Posteriormente, el jugo pasa por clarificación con cal para sedimentar fibras e impurezas y ajustar el pH. Luego se evapora bajo presión hasta obtener meladura, que tras centrifugación genera los cristales de azúcar blanca.
Preferencias del consumidor y modernización
El CAC adaptó el tamaño de los cristales y las tonalidades del azúcar crema para responder a los gustos del consumidor dominicano, que prefiere un azúcar que se disuelva fácilmente y que conserve sabor y textura adecuados para la preparación de alimentos y bebidas.
- García señaló que estas prácticas buscan que el producto final represente las preferencias locales, manteniendo estándares de calidad y seguridad, y desmintiendo el mito de que el azúcar blanca necesita químicos para obtener su color, reafirmando que se trata de un proceso natural y controlado dentro de la industria azucarera nacional.





