LeBron James volvió a dejar claro que la edad no define sus límites en la NBA. Durante la victoria de Los Ángeles Lakers sobre los Atlanta Hawks por 141-116, el veterano de 41 años estuvo a un rebote de convertirse en el jugador más viejo en lograr un triple-doble en la historia de la liga.

Después de disputar partidos consecutivos por primera vez en su temporada número 23, James terminó con 31 puntos, 10 asistencias y 9 rebotes. Sin embargo, prefirió no completar el récord y se retiró con una sonrisa, dejando que su hijo Bronny, de 21 años, ocupara su lugar en la cancha.

“Lo estoy sintiendo ahora mismo, sin duda. Estoy listo para ir a casa, comer algo y darlo por terminado”, declaró James en el vestuario.

LeBron demuestra que la experiencia puede superar la edad

El entrenador JJ Redick reconoció la determinación del astro: “Su resistencia competitiva es increíble. No esperábamos que pudiera jugar, pero dijo: ‘Voy a intentarlo. Voy a hacer todo lo que pueda’. Esa es solo la naturaleza de un cuerpo de 41 años que juega muchos minutos”.

Aunque no logró su triple-doble número 123, la actuación de James reafirma su capacidad de competir al más alto nivel, incluso al final de la carrera más longeva en la historia de la NBA.