Una fuente de la inteligencia ucraniana consultada por The Economist sugirió que Kiev debería aceptar el nuevo plan de paz de EE.UU. para la resolución del conflicto con Rusia.

  • «Ahora estamos aguantando a duras penas. Dentro de dos meses, ¿quién sabe? El acuerdo que se ofrece tampoco mejorará para entonces», señaló la fuente.

Según filtraciones de los medios de comunicaciones occidentales, la iniciativa consiste de 28 puntos, entre ellos la no entrada de Ucrania en la OTAN, el levantamiento gradual de las sanciones impuestas a Rusia y la celebración de elecciones presidenciales en el país eslavo 100 días después de que el documento entre en vigor, así como cuestiones territoriales no favorables para Kiev. 

  • Además, obligan al régimen ucraniano a erradicar el nazismo y la discriminación de las personas de habla rusa.

Jefe de delegación de EE.UU. en Kiev: «Necesitamos poner fin a esta mierda»

El viernes, el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, comentó la propuesta por primera vez. «Ahora Ucrania puede enfrentarse a una elección muy difícil. O la pérdida de dignidad o el riesgo de perder a un socio clave», expresó. «O 28 puntos complicados o un invierno extremadamente duro», agregó. 

La misma jornada, Moscú también confirmó la recepción del documento. El presidente Vladímir Putin señaló que el plan «podría sentar las bases para un acuerdo de paz definitivo», aunque señaló que el esquema en cuestión no se ha discutido sustancialmente con Rusia, ya que Kiev y los países europeos evitan afrontar la realidad del campo de batalla.

El tono de debate de la delegación de Estados Unidos encargada de negociar una solución pacífica para Ucrania, siguiendo la nueva propuesta de Donald Trump, fue un golpe para algunos diplomáticos europeos, reveló el viernes el periódico Financial Times.

Durante una reunión en su residencia en Kiev, la encargada de negocios del país norteamericano, Julie Davis, advirtió: «Por mucho que apoyemos a Ucrania […], hay límites«. Por su parte, el secretario del Ejército estadounidense, Daniel Driscoll, llegó allí con retraso y dijo a los embajadores y funcionarios presentes: «Necesitamos poner fin a esta mierda».

Además, Driscoll declaró que la parte estadounidense no estaba dispuesta a negociar detalles, mostraría poca flexibilidad y no quisiera mucha participación de terceros países porque «mientras más cocineros hay en la cocina, más difícil será gestionarlo». «Las Fuerzas Armadas de EE.UU. aman a Ucrania y la apoyan, pero la evaluación militar estadounidense, francamente, es que Ucrania está en una muy mala posición y ahora es el mejor momento para la paz», explicó.

El medio tuvo acceso a estos detalles por un funcionario europeo presente en la reunión, quien afirmó que Davis y Driscoll insistieron en la firma del plan propuesto a Zelenski antes del Día de Acción de Gracias, o sea el próximo jueves, a pesar de que el documento de 28 cláusulas traspasa varias ‘líneas rojas’ marcadas por el régimen de Kiev.

Según supo el periódico, la reunión terminó sin un consenso entre los participantes. Los embajadores del bloque comunitario siguieron insistiendo en más presión sobre Rusia y argumentaron que sería mejor que llegar a un acuerdo ahora. Otro funcionario europeo que habló bajo condición de anonimato valoró: «Resulta que esto es incluso peor de lo que pensábamos«. A su vez, los estadounidenses afirmaron que lo que se les ofrece es lo mejor que Ucrania puede esperar.