Israel.- El Ejército israelí anunció este jueves que ha comenzado «una amplia ola de ataques» contra objetivos en Teherán, en plena escalada del conflicto regional tras varios días de enfrentamientos directos entre Israel e Irán.
En un breve mensaje, las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) informaron de que han iniciado «una amplia ola de ataques en Teherán«, sin ofrecer por el momento más detalles sobre los objetivos o el alcance de la operación.
- Horas antes, el Ejército israelí había señalado que detectó el lanzamiento de misiles desde Irán hacia territorio israelí y que sus sistemas defensivos estaban operando para interceptar la amenaza.
Según las IDF, el Comando del Frente Interior envió, además, alertas preventivas a teléfonos móviles en las zonas potencialmente afectadas para instar a la población a seguir las instrucciones de seguridad.
Ataques en Teherán
El servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA) indicó que, por el momento, no se han registrado víctimas directas por el lanzamiento de misiles. No obstante, equipos médicos y paramédicos se desplazaron a varios lugares tras recibir avisos, y atendieron a personas que resultaron heridas leves mientras se dirigían a refugios y a otras afectadas por crisis de ansiedad.

La nueva ofensiva se produce después de que la Guardia Revolucionaria iraní asegurara haber lanzado un ataque conjunto con el grupo chií libanés Hizbulá contra objetivos en Israel, en lo que describió como la primera operación coordinada entre ambos tras doce días de conflicto en Oriente Medio.
Respuesta de Irán y Hizbulá
Según un comunicado recogido por la agencia iraní Tasnim, la operación habría alcanzado 50 objetivos en ciudades israelíes como Haifa, Tel Aviv y Beersheba, mediante una combinación de misiles lanzados desde Irán y una «ofensiva extensa» con drones y misiles por parte de Hizbulá.
El conflicto se intensificó después de que Estados Unidos e Israel bombardearan previamente objetivos en Irán, mientras que Hizbulá se sumó a los ataques contra Israel. Desde entonces, los enfrentamientos han dejado más de 1.300 muertos en Irán, al menos 10 en Israel y cientos de víctimas en Líbano, según balances provisionales.





