La Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informaron sobre el decomiso de más de 54 mil litros de sustancias químicas en la aduana del puerto de Manzanillo, en el estado de Colima, las cuales serían utilizadas para la elaboración de drogas sintéticas.

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Según las autoridades, el cargamento estaba compuesto por unos 54,960 litros de una sustancia identificada preliminarmente como alcohol bencílico, almacenada en 240 tambos distribuidos dentro de dos contenedores.

El aseguramiento fue resultado de labores de inteligencia y trabajos de investigación enfocados en detectar operaciones vinculadas al tráfico de sustancias químicas utilizadas para fabricar narcóticos como fentanilo y metanfetaminas.

Las pesquisas permitieron identificar posibles rutas empleadas por organizaciones criminales transnacionales dedicadas a importar y movilizar químicos hacia el occidente de México para la producción de drogas sintéticas.

Tras localizar el cargamento en la aduana de Manzanillo, agentes de la Agencia de Investigación Criminal, junto a personal de la SSPC y con apoyo de la Agencia Nacional de Aduanas de México, realizaron un operativo en las instalaciones portuarias ubicadas en el municipio de Manzanillo.

Durante el despliegue, las autoridades aseguraron los dos contenedores que almacenaban los 240 tambos con la sustancia química.

La Fiscalía explicó que, mediante análisis químicos y antecedentes de investigaciones previas, se ha determinado que compuestos como el ácido tartárico, la piperidona y otros similares pueden ser utilizados en etapas finales de fabricación de drogas sintéticas, incluyendo fentanilo y metanfetamina.

Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas detenidas ni han ofrecido detalles sobre el origen del cargamento, la empresa responsable del envío o el destino final de la mercancía.

Tampoco se precisó si los contenedores ingresaron por vía marítima o si se encontraban bajo inspección aduanera al momento del decomiso.

Las sustancias confiscadas quedaron bajo custodia de las autoridades competentes, mientras peritos especializados realizan estudios para confirmar su composición química exacta y determinar las cantidades definitivas aseguradas.