El reciente activismo de Gonzalo Castillo ha enviado un mensaje contundente a las estructuras del Partido de la Liberación Dominicana (PLD): «El Penco» está en las calles, generando ciertas interrogantes.
¿Es Gonzalo el dirigente que necesita el PLD para rencontrarse? ¿Su salida a las calles afectaría la cohesión interna? ¿Sería el delfín del Danilo Medina? La duda estará presente entre presidenciables que tienen meses corriendo por la nominación presidencial del PLD.
Tras un periodo de ausencia política, su salida no solo reaviva su base de apoyo, sino que lo coloca como un actor clave con el que el partido morado deberá contar de cara a los procesos internos y externos.
El pasado fin de semana, el político visitó el municipio de Pedro Brand, en Santo Domingo Oeste, donde se reunió con comunitarios. En un video publicado en sus redes sociales, Castillo le comenta a una señora dijo: “Tenga fe, estoy de vuelta». Su presencia allí se convirtió en su primera salida política desde el 2020, año en que fue candidato presidencial del PLD.
Esta reactivación de Castillo se produce en un contexto de alta complejidad para el partido morado, cuyo proceso de selección interna ha estado plagado de obstáculos. Desde una sentencia del Tribunal Superior Electoral (TSE) que prohibió adelantar el cronograma de elección anticipada, hasta fuertes críticas de algunos presidenciables que entienden que dicha elección se debe hacer en virtud de la Ley de Partidos.
En el centro del debate interno, voces disidentes habían planteado que el adelanto del proceso electoral era una estrategia del sector liderado por Danilo Medina para favorecer a Francisco Javier García.
Gonzalo
Sin embargo, la entrada de Gonzalo Castillo al escenario parece desmoronar esa teoría, por ser este uno de los colaboradores más cercanos al expresidente Medina, quien incluso le otorgó el apodo de «El Penco«.
La trayectoria de Castillo dentro del danilismo es incuestionable, habiendo servido durante siete años como ministro de Obras Públicas. Su cercanía e intimidad política con el presidente del partido lo consolidaron en su momento como el «delfín» del gobierno,¡,
Puede leer: ¿Busca Gonzalo Castillo la candidatura presidencial del PLD al 2028?
Esa misma lealtad es la que hoy genera expectativas sobre si su retorno cuenta con el visto bueno del alto mando partidario para equilibrar las fuerzas internas.
Aunque su movilización ha sido discreta en términos de discurso oficial, el impacto visual y político de su presencia física ha servido para medir el termómetro de una militancia que aún recuerda su desempeño en la contienda electoral del 2020, donde fue derrotado por el presidente Luis Abinader.
Pese a que Gonzalo Castillo no ha declarado públicamente sus aspiraciones, figuras de peso como el diputado Gustavo Sánchez ya han comenzado a promoverlo abiertamente. Este sector, apelando a su capacidad de gestión, cree que Castillo representa la «salvación» necesaria para que el PLD recupere el sitial electoral que le permitió dirigir los destinos nacionales durante cinco periodos gubernamentales.
No obstante, el camino de «El Penco» no está exento de sombras, pues actualmente enfrenta un proceso judicial por presunta corrupción administrativa que condiciona su futuro político.
Gonzalo Castillo, junto a los exministros administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, y de Hacienda, Donald Guerrero, es acusado de estafa al Estado mediante un supuesto entramado de corrupción denominado por el Ministerio Público como “Operación Calamar”.





