El dinero depositado en cuentas bancarias inactivas y abandonadas en la República Dominicana alcanzó los RD$12,591.2 millones hasta agosto de 2026, lo que representa un incremento de 9.53 % en comparación con los RD$11,495.6 millones registrados en el mismo período del año anterior. La cifra también duplica los RD$5,764.5 millones acumulados hace diez años, de acuerdo con las estadísticas de la Superintendencia de Bancos (SB).
Ante esta situación, la Superintendencia de Bancos dispuso medidas para identificar las cuentas con al menos 12 meses sin movimientos y establecer mecanismos para contactar a sus titulares.
Las cuentas bancarias adquieren la condición de inactivas cuando transcurren tres años sin registrar depósitos, retiros u otras operaciones. Hasta agosto de 2026, el sistema financiero dominicano contabilizaba 1,633,733 cuentas en esa categoría, con fondos ascendentes a RD$12,268.9 millones. Este monto representa un aumento de 4.98 % respecto al año anterior y de 26.62 % frente a los registros de 2016.
En tanto, los depósitos que permanecen diez años sin movimientos pasan a considerarse abandonados. En agosto de este año, se registraron 161,738 cuentas bajo esa clasificación, con un balance conjunto de RD$322.3 millones. Este segmento experimentó un crecimiento interanual de 42.89 %, luego de que 48,547 cuentas se sumaran a esa categoría en comparación con agosto de 2025.
La normativa establece que, una vez declarada abandonada una cuenta, la Superintendencia de Bancos publica los datos correspondientes a su titular o beneficiario y el número de cuenta. Si los fondos no son reclamados durante los seis meses posteriores a la publicación, deben transferirse al Banco Central de la República Dominicana, donde sus propietarios podrán gestionar la recuperación conforme al procedimiento establecido.
En cuanto a la distribución de los recursos, el 60.33 % del dinero acumulado en cuentas inactivas y abandonadas, equivalente a RD$7,595.9 millones, estaba depositado en moneda nacional. El 39.67 % restante, unos RD$4,995.3 millones, correspondía a fondos en monedas extranjeras, incluidos dólares y euros. Las nuevas disposiciones también contemplan mecanismos para reactivar determinadas cuentas sin aplicar penalidades por esa gestión.





