Un informe de inspección emitido por la Dirección General de Medicamentos, Alimentos y Productos Sanitarios (Digemaps) reveló una serie de faltas en el consultorio del doctor José Ernesto Fadul, relacionadas con la prescripción y despacho irregular de suplementos a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La intervención, realizada el pasado 6 de marzo de 2026 en el consultorio ubicado en la Plaza Bella Terra, se originó tras una denuncia que alertaba sobre prácticas médicas fuera del marco legal.
Según el certificado de análisis No. DMI26-221, el suplemento etiquetado como «100% Beef Aminos», suministrado en el consultorio, no cumple con la prueba de desintegración exigida por la normativa internacional.
Esto implica que las tabletas no se disuelven adecuadamente, comprometiendo su absorción y eficacia terapéutica.
Lee también: Denuncian muerte de joven en cirugía estética y traslado irregular del cadáver
Asimismo, en las muestras analizadas por el Laboratorio de Evaluación de Productos de Consumo Humano bajo el nombre de «Complejo B + Aminoácido», se determinó que, aunque contenían aminoácidos, no se identificó la presencia de complejo B, a pesar de lo que indicaba su etiquetado.
Clínica Fadul
El organismo regulador constató que el doctor Fadul realizaba labores de consulta, prescripción y dispensación de medicamentos sin contar con la especialidad médica requerida para tratar a pacientes con TEA ni los permisos correspondientes.
En ese sentido, se evidenció el fraccionamiento y re-envasado de medicamentos y suplementos fuera de su presentación original, lo que impide garantizar la trazabilidad y seguridad de los productos
.
De igual modo, el informe señala una violación al Decreto 246-06, que establece que el ejercicio clínico de la medicina es incompatible con la comercialización o despacho de medicamentos dentro de un consultorio.
Muchos de los productos utilizados provenían de donaciones o compras directas (algunas en la Farmacia Jorge) sin contar con registros que permitieran verificar lotes o fechas de vencimiento.
Ante los hechos, Digemaps ha ordenado el cese inmediato de las prácticas de manipulación y re-envasado en el establecimiento.
Además, la institución ha recomendado que el consultorio canalice cualquier donación a través de los mecanismos oficiales del Estado para evitar la circulación de productos falsificados o de origen ilícito.
El informe concluye advirtiendo que el caso se encuentra bajo una investigación administrativa que podría derivar en sanciones severas, tales como multas, la suspensión de habilitaciones o incluso la clausura definitiva del establecimiento.





