Caracas.– La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este miércoles que el Gobierno mantendrá el proceso de liberación de ciudadanos venezolanos y extranjeros detenidos durante el mandato del expresidente Nicolás Maduro.
Indicó que estas acciones responden a una nueva coyuntura política, definida por el entendimiento y la convivencia desde la diversidad.
«Este proceso queremos informar que no ha culminado aún. Se mantiene abierto y es justamente lo que hemos venido coordinando con el sistema de justicia en Venezuela”, dijo la mandataria en declaraciones a la prensa en el palacio de gobierno mientras se encontraba acompañada de su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, y el ministro de Relaciones Interiores Diosdado Cabello.
Las excarcelaciones se han registrado —aunque muy lentamente — después que el titular de la Asamblea Nacional manifestó la semana pasada que un “número importante” de prisioneros serían liberados como un gesto para consolidar la paz y la convivencia en el país sudamericano tras la operación militar estadounidense del 3 de enero durante la cual Maduro (2013-2026) y la primera dama Cilia Flores fueron capturados.
La presidenta en funciones negó que el gobierno haya incumplido con el anuncio realizado por su hermano. “Al día de hoy podemos decir que ya van, ya suman, 406 liberaciones previstas en estos días”, destacó.
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Los comentarios de Rodríguez se produjeron en medio de los insistentes reclamos de familiares de los presos en Venezuela por su “libertad plena” luego de denunciar que las autoridades solo han excarcelado a una pequeña fracción de las más de 800 personas que se encuentran encerradas por motivos políticos.
“Este proceso ha tenido parámetros que han sido atendidos”, acotó la mandataria.
“Están excluidas personas incursas en delitos graves…como el homicidio; está excluido el delito de narcotráfico. Así que están siendo valorados delitos relacionados con el orden constitucional, delitos relacionados con el odio, la violencia y la intolerancia”, destacó.

Las autoridades niegan que existan “presos políticos” y acusan a los detenidos de conspirar para desestabilizar al gobierno.
Las autoridades no han dado a conocer el nombre ni el número de presos que tienen pensado liberar, lo que ha dejado a grupos defensores de los derechos humanos en busca de pistas e información, provocando una angustiosa espera de sus familiares.
Foro Penal, una de las organizaciones civiles más prestigiosas del país, dijo el miércoles en X que “son 72 excarcelaciones” las que están confirmadas.
En tanto, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa informó sobre la liberación de “18 periodistas y trabajadores de la prensa”, entre ellos Roland Carreño, activista del partido opositor Voluntad Popular, que está acusado de conspiración y financiación del terrorismo.
Rodríguez indicó que “el objetivo es abrir espacios políticos” y que en Venezuela se abren caminos hacia el entendimiento.
“El mensaje es muy claro, el mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político que permita el entendimiento desde la divergencia y desde la diversidad política ideológica”, manifestó la presidenta en tono conciliatorio. “Pero debe ser con respeto hacia el otro, debe ser con respeto hacia los derechos humanos”.
Rodríguez ocupó el cargo de vicepresidenta de Maduro desde 2018, gestionando su crucial industria petrolera.
La política de 56 años prestó juramento como presidenta encargada dos días después de que la administración del presidente Donald Trump sacara a Maduro de su residencia fortificada y afirmara que Estados Unidos administraría Venezuela.

A pesar de haberla sancionado por violaciones de derechos humanos durante su primer mandato, Trump recurrió a Rodríguez para asegurar el control estadounidense sobre las ventas de petróleo de Venezuela. Para garantizar que cumpliera sus órdenes, la amenazó con una “situación probablemente peor que la de Maduro”, quien enfrenta cargos por narcotráfico desde una cárcel de Nueva York.
El ataque estadounidense al país sudamericano y el derrocamiento de Maduro dividieron las opiniones en América latina entre los que apoyaron abiertamente dichas acciones, como el ultraderechista presidente argentino Javier Milei, y quienes manifestaron su repudio, como fue el caso del brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el mayor líder izquierdista en la región.
Lula y su homólogo ruso Vladimir Putin discutieron la situación en Venezuela en una llamada telefónica de 45 minutos el miércoles, según un comunicado de la presidencia brasileña. Los dos “expresaron su preocupación y reafirmaron la importancia de que Sudamérica y el Caribe sigan siendo zonas de paz”, dijo el comunicado.




