Una empresa tecnológica estadounidense anunció un avance que podría marcar un hito en la neurociencia y la inteligencia artificial: la primera emulación digital completa del cerebro de un animal capaz de controlar un cuerpo simulado.
La startup Eon Systems presentó un sistema que replica el cerebro de una mosca de la fruta —Drosophila melanogaster— y lo conecta a un cuerpo virtual que responde a las señales neuronales, generando comportamientos similares a los de un organismo real.
Según explicó el científico y cofundador de la compañía, Alex Wissner-Gross, el modelo permite observar cómo un cerebro digital puede percibir estímulos y controlar movimientos, algo que hasta ahora no se había logrado con este nivel de precisión.

Un cerebro digital con más de 125.000 neuronas
El proyecto se basa en investigaciones previas publicadas en la revista científica Nature por el investigador Philip Shiu y su equipo.

En ese estudio se desarrolló un modelo computacional completo del cerebro de una mosca adulta, construido a partir del llamado conectoma, es decir, el mapa detallado de todas las conexiones neuronales de un organismo.
El modelo incluye:
- Más de 125.000 neuronas
- Alrededor de 50 millones de conexiones sinápticas
- Capacidad para predecir el comportamiento motor con una precisión cercana al 95 %
Este mapa neuronal proviene del proyecto científico FlyWire, que utiliza imágenes de microscopía electrónica para reconstruir las conexiones neuronales con gran nivel de detalle.
Del cerebro aislado a un organismo digital
Aunque el modelo inicial del cerebro era extremadamente preciso, tenía una limitación importante: no estaba conectado a un cuerpo.

Esto significaba que las señales neuronales podían analizarse, pero no producían acciones reales dentro de una simulación física.
El nuevo desarrollo resuelve ese problema al integrar:
- Sensores virtuales que envían información al cerebro digital
- La red neuronal completa que procesa los estímulos
- Un cuerpo simulado que ejecuta las órdenes motoras generadas por el cerebro
En la práctica, el sistema funciona como un organismo artificial: recibe estímulos, los procesa y responde con movimientos.
Wissner-Gross describió el resultado con una frase que resume el avance:
“Lo que vemos no es una animación ni un sistema de aprendizaje por refuerzo. Es una copia real de un cerebro biológico funcionando en una simulación”.
Un paso hacia cerebros digitales más complejos
Los investigadores consideran que este experimento podría abrir una nueva etapa en la comprensión del cerebro.
El objetivo de la empresa es crear emulaciones cada vez más complejas, comenzando por animales con sistemas nerviosos más grandes.
- Construir el conectoma más grande del mundo
- Lograr una emulación digital completa del cerebro de un ratón
- Sentar las bases para simulaciones cerebrales a escala humana

Si estos proyectos avanzan, podrían transformar áreas como:
- la neurociencia
- la inteligencia artificial
- el estudio de enfermedades neurológicas
- y el desarrollo de sistemas cognitivos artificiales
Implicaciones científicas y tecnológicas
Este tipo de investigaciones plantea preguntas profundas sobre la relación entre cerebro, mente y tecnología. Al recrear circuitos neuronales completos en simulaciones digitales, los científicos pueden estudiar cómo se generan los comportamientos sin necesidad de experimentación directa en organismos vivos.
Además, estas simulaciones podrían ayudar a:
- comprender mejor trastornos neurológicos
- probar nuevos tratamientos médicos
- desarrollar IA inspirada en el funcionamiento real del cerebro
Aunque aún estamos lejos de replicar cerebros humanos completos, el experimento con la mosca de la fruta demuestra que la frontera entre biología y computación se está volviendo cada vez más difusa.
Fuente: Actualidad.




