El costo de producir arroz en la República Dominicana aumentó un 52.7 % entre 2019 y 2023, al pasar de RD$5,863.42 a RD$8,952.61 por tarea cultivada. El incremento refleja el aumento de los recursos económicos que necesitan los productores para desarrollar el cultivo, desde la preparación de los terrenos hasta la recolección del cereal.
Los insumos agrícolas representan uno de los principales componentes de la inversión. En 2021, estos gastos ascendían a RD$4,513.50 por tarea, según la estructura de costos de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz). A esa cantidad se sumaban los desembolsos por mano de obra, preparación del terreno, recolección, financiamiento e imprevistos, que elevaban la inversión total a RD$7,900.40 por tarea.
El aumento de los costos también se refleja en las cifras correspondientes a los años siguientes. En 2023, producir una tarea de arroz requería RD$1,052.21 más que en 2021, equivalente a un incremento de 13.3 %. Durante ese mismo período, el precio del arroz recibido por los productores en finca pasó de RD$1,773.61 por quintal en 2019 a RD$2,178.31 en 2023, para un alza aproximada de 22.8 %.
La rentabilidad del cultivo depende, además, del rendimiento obtenido por cada tarea y del precio al que se comercializa la cosecha. En 2023, el rendimiento reportado fue de 4.61 fanegas de 100 kilogramos por tarea, un indicador importante para calcular cuánto debe recuperar el agricultor de la inversión realizada.
En cuanto a la producción nacional, durante 2024 se estimaron unos 14.7 millones de quintales de arroz, frente a un consumo de 15.2 millones. Ese año, las importaciones del cereal alcanzaron 213,921.3 toneladas métricas, valoradas en US$152.5 millones. Estas cifras reflejan la participación de las compras externas en el abastecimiento del mercado dominicano.
A los desafíos de costos se suma el escenario comercial derivado del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-CAFTA), cuyo calendario de reducción arancelaria para el arroz llegó a cero en 2025. El debate sobre las condiciones de entrada del cereal importado cobra relevancia ante la necesidad de que los productores locales puedan competir mientras enfrentan los gastos asociados al cultivo.





