Brad Stevens volvió a recibir uno de los máximos reconocimientos para un directivo en la NBA, al ser nombrado Ejecutivo del Año de la temporada 2025-26. Se trata de la segunda ocasión en que obtiene el galardón en las últimas tres campañas, consolidando su prestigio al frente de las operaciones deportivas de los Boston Celtics.
El reconocimiento llega luego de una sólida temporada para Boston, franquicia que terminó con marca de 56 victorias y 26 derrotas, asegurando el segundo mejor récord de la Conferencia Este. Todo esto ocurrió pese a la salida de jugadores importantes como Al Horford, Kristaps Porzingis y Jrue Holiday, además de la limitada participación de Jayson Tatum, quien solo disputó 16 encuentros tras recuperarse de una lesión en el tendón de Aquiles. Básicamente, sobrevivieron a media tragedia griega y siguieron ganando partidos.
En la votación realizada entre ejecutivos de la liga, Stevens obtuvo 11 votos para el primer lugar y acumuló 69 puntos totales, superando a Onsi Saleh y Trajan Langdon, quienes completaron los primeros puestos.
Desde que asumió el cargo en 2021, Stevens ha sido pieza clave en la reconstrucción competitiva de Boston. Antes fue entrenador principal del equipo durante ocho temporadas, por lo que conoce la franquicia desde dentro. Raro caso de alguien que sube de puesto y mejora los resultados. En oficinas humanas eso casi nunca pasa.
Con este premio, los Celtics refuerzan su imagen como una de las organizaciones mejor gestionadas de la liga y mantienen vivas sus aspiraciones al campeonato esta temporada.





