Usuarios de la ruta del kilómetro 9 de la autopista Duarte manifestaron su descontento ante el aumento de cinco pesos en el pasaje, el cual pasó de 35 a 40 pesos, sin la autorización de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (CONATRA), entidad reguladora del sector.

Según denunciaron los pasajeros, el incremento fue aplicado de manera unilateral por los operadores de la ruta, lo que ha generado preocupación entre quienes dependen diariamente de este servicio de transporte.

Presidente de la ruta explica aumento

Al respecto, Guillermo García, presidente de la ruta Asociopalma, explicó que la medida fue adoptada de forma autónoma debido al impacto de la inflación, asegurando que los altos costos operativos obligaron a tomar esta decisión. Indicó además que el aumento estaba previsto como una medida provisional durante el mes de diciembre; sin embargo, ya en enero, el pasaje continúa cobrando el mismo monto.

Usuarios reaccionan a este aumento

Diversos usuarios expresaron su inconformidad ante el alza, señalando que la misma afecta directamente su economía. Algunos lamentaron la decisión, mientras que otros afirmaron que este incremento complica aún más su situación financiera.

Choferes se defienden

Los choferes de la ruta, por su parte, defendieron el aumento del pasaje, alegando que los costos de mantenimiento de las unidades, el precio de los repuestos y el combustible se han incrementado en los últimos meses. Aseguraron que el reajuste fue necesario para poder seguir operando el servicio, y señalaron que, pese al alza, el pasaje sigue siendo uno de los más económicos de la zona.

Otras rutas expresan su desacuerdo

Otras rutas del transporte público también expresaron su desacuerdo con el aumento aplicado en el kilómetro 9 de la autopista Duarte, calificándolo como un abuso contra los usuarios. Representantes de estas rutas señalaron que cualquier reajuste en el pasaje debe ser consensuado y autorizado por los organismos correspondientes, advirtiendo que decisiones unilaterales como esta afectan la confianza del público y generan un precedente negativo en el sistema de transporte.

La situación mantiene un ambiente de tensión entre usuarios y transportistas, mientras se espera que las autoridades correspondientes intervengan para regular el cobro y buscar una solución que equilibre las necesidades del sector transporte con la capacidad económica de los pasajeros que utilizan diariamente esta ruta.