Cuando las personas llegan a consulta con un fisioterapeuta, la causa suele estar en los extremos: demasiado movimiento o una vida demasiado sedentaria. Según especialistas, muchas lesiones no provienen de un esfuerzo aislado, sino de la acumulación de malos hábitos cotidianos.

El fisioterapeuta John Gallucci Jr., de Nueva Jersey, explica que el problema aparece cuando alguien pasa del sofá directamente a la actividad intensa: “Hacer demasiadas cosas demasiado rápido provoca lesiones”. Por eso, varios expertos coinciden en que pequeños cambios en la rutina pueden marcar la diferencia entre mantenerse sano o terminar en urgencias.

Revisiones, intensidad y progresión

fisioterapia nuovo 768x512

Uno de los primeros consejos es tratar al fisioterapeuta como al dentista: realizar revisiones periódicas, incluso sin dolor, para detectar a tiempo debilidades o desbalances. La profesora Amy Kimball (Universidad de Iowa) sostiene que estas consultas pueden ayudar a diseñar rutinas personalizadas de fuerza y movilidad.

El entrenamiento de alta intensidad (HIIT) debe practicarse con moderación. Julia Rosenthal, especialista en ortopedia en Nueva York, advierte que hacerlo a diario sin descanso provoca agotamiento y lesiones. Asimismo, al iniciar un deporte o actividad, la progresión debe ser gradual. La profesora Alyssa Skala (Wash U Medicine) recomienda no aumentar más de un 10% por semana en distancia, peso o frecuencia para permitir la adaptación de músculos y articulaciones.

Equilibrio en tareas diarias

Otros hábitos sencillos también reducen riesgos. La fisioterapeuta Heather McGill sugiere usar con más frecuencia la mano no dominante para repartir la carga y evitar sobreuso en la dominante, especialmente en personas con dolor de muñeca o codo.

Además, las tareas domésticas deben asumirse como un entrenamiento. Gallucci recuerda que actividades como limpiar canalones o plantar flores pueden causar lesiones si se hacen de golpe. Lo ideal es fraccionarlas en varias jornadas y limitarse a sesiones de una o dos horas, con descansos.

Estiramientos y fuerza

Aunque muchas personas buscan aliviar la tensión muscular con estiramientos, los expertos señalan que no siempre resuelven el problema. En algunos casos, la sensación de rigidez se debe a fatiga o a la función de los músculos como protección ante una lesión, lo que no mejora con estiramientos estáticos.

  • Por ello, recomiendan calentar con movimientos dinámicos antes del ejercicio y acudir a un fisioterapeuta si la tensión persiste. Complementar con entrenamiento de fuerza puede aportar estabilidad y prevención a largo plazo.