El Papa León XIV hizo un llamado a la paz durante la misa que celebró este lunes en la catedral de San Esteban, en la ciudad francesa de Metz, donde advirtió sobre las divisiones y conflictos que afectan al mundo. La ceremonia formó parte de la última jornada de su visita a Francia.
Durante su homilía, el pontífice planteó una reflexión sobre las consecuencias de actitudes como la venganza, la represalia y el rechazo, y sostuvo que la construcción de la paz requiere un compromiso conjunto de las personas.
León XIV también hizo referencia a la historia de Metz y de la región del Mosela, marcada por antiguos conflictos, para destacar el valor de la reconciliación y el perdón como vías para superar las divisiones del pasado.
El Papa utilizó además las coloridas vidrieras de la catedral, algunas realizadas por el artista Marc Chagall, como símbolo de la posibilidad de reunir distintas culturas e historias. En ese contexto, afirmó que el futuro de Europa debe construirse desde la convivencia de sus diferencias y no desde la uniformidad.
A la misa asistió el presidente francés Emmanuel Macron junto a su esposa, Brigitte Macron. Aunque inicialmente se había informado que no participaría en las misas del viaje papal, finalmente estuvo presente en la ceremonia de Metz.
Al finalizar, León XIV expresó su deseo de que Metz se convierta en un referente de esperanza para Francia, Europa y el resto del mundo. Tras la celebración, el pontífice tenía previsto regresar a Roma después de completar su visita de cuatro días a Francia.





