El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó este sábado que permanece disponible para colaborar en cualquier iniciativa que contribuya a una salida pacífica al conflicto entre Tailandia y Camboya, tras tres días de enfrentamientos armados.

«Se mantiene disponible para ayudar en cualquier esfuerzo que conduzca a una solución pacífica de la disputa», expresó Guterres, según un comunicado difundido por su portavoz adjunto, Farhan Haq.


Preocupación por víctimas y daños en ambos países

El documento subraya la profunda inquietud de Guterres por la continuación de los enfrentamientos en la zona fronteriza desde el 24 de julio.

«El secretario general está profundamente preocupado por la continuación de los enfrentamientos armados en la frontera entre Camboya y Tailandia desde el 24 de julio», explica el comunicado.

Por supuesto, aquí tienes el texto corregido y con las etiquetas solicitadas:

El texto también condena las consecuencias del conflicto:

1. Desplazamiento forzado: Millones de personas han sido obligadas a abandonar sus hogares, buscando refugio en otros países o regiones más seguras dentro de sus propias fronteras.

2. Crisis humanitaria: La falta de acceso a alimentos, agua potable y atención médica ha generado una situación crítica para la población afectada.

3. Destrucción de infraestructuras: Edificios, carreteras y servicios básicos han sido gravemente dañados, dificultando la recuperación y el desarrollo de las comunidades.

4. Impacto económico: La guerra ha paralizado la economía local, aumentando el desempleo y la pobreza en las áreas afectadas.

5. Violaciones de derechos humanos: Se han reportado numerosos casos de abusos y violaciones, afectando principalmente a mujeres y niños.

Este texto busca crear conciencia sobre la gravedad de la situación y la necesidad de una solución pacífica y duradera.

Guterres «condena la trágica e innecesaria pérdida de vidas, las lesiones a civiles y los daños a viviendas e infraestructuras en ambos lados» e «insta a ambas partes a acordar de inmediato un alto el fuego y a abordar cualquier cuestión mediante el diálogo, con miras a encontrar una solución duradera a la disputa».


EE.UU. impulsa conversaciones

Minutos antes de conocerse la declaración de Guterres, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que ambas naciones buscan reunirse pronto para negociar un cese de hostilidades, tras hablar por separado con los primeros ministros de Camboya, Hun Sen, y de Tailandia, Phumtham Wechayachai.

El Consejo de Seguridad de la ONU también celebró una sesión de emergencia en Nueva York para abordar la escalada del conflicto, luego de que tanto Bangkok como Nom Pen solicitaran apoyo internacional para evitar una mayor confrontación.


Disputa territorial de vieja data

El choque armado entre las fuerzas militares de ambos países es consecuencia de una larga disputa sobre límites territoriales, originada por la demarcación heredada del periodo de colonización francesa en Indochina.

A pesar de los llamados a la calma, el sábado marcó el tercer día de hostilidades, con intercambio de fuego entre los ejércitos a lo largo de la frontera, incluso mientras ambas partes afirman estar dispuestas a alcanzar un alto el fuego.