La República Dominicana recibió US$7,316.4 millones en remesas durante los primeros siete meses de 2023, de acuerdo con las cifras divulgadas por el Banco Central de la República Dominicana (BCRD). El monto representa un crecimiento de 6.4 % frente a los US$6,874.4 millones registrados entre enero y julio de 2023.
Solo durante julio, el país recibió US$1,097.1 millones por concepto de remesas, una cifra que superó en US$49.3 millones los recursos recibidos en el mismo mes del año anterior. Este resultado equivale a un crecimiento interanual de 4.7 %, con lo que los envíos mantienen la trayectoria positiva que han mostrado durante buena parte del año.
El Banco Central destacó que el comportamiento de las remesas se produjo en medio de un escenario internacional complejo, caracterizado por las tensiones y conflictos registrados en Medio Oriente. Estas situaciones han contribuido al incremento de los precios del petróleo y sus derivados, generando mayores presiones sobre la inflación y reduciendo el ingreso disponible de los hogares en distintos mercados.
A pesar de este contexto, los recursos enviados por los dominicanos residentes en el exterior continúan representando una fuente importante de divisas para la economía nacional. Una parte significativa de estos fondos procede de Estados Unidos, país que mantiene una amplia comunidad dominicana y una participación predominante en los envíos hacia el territorio nacional.
Durante julio, Estados Unidos aportó US$814.7 millones de las remesas formales recibidas por República Dominicana. Esta cantidad representó el 81.4 % del total registrado durante ese mes, consolidando al país norteamericano como el principal origen de los recursos enviados.
El desempeño de la economía estadounidense también guarda relación con el comportamiento de estos flujos. El Banco Central señaló que durante julio el índice de gestores de compras del sector no manufacturero del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM) se situó en 54.1 puntos, reflejando una expansión de la actividad de servicios.
Este sector tiene especial relevancia para la comunidad dominicana residente en Estados Unidos, debido a que concentra una proporción considerable de los trabajadores de origen dominicano. A esto se suma que la tasa general de desempleo estadounidense descendió a 4.1 % en julio, frente al 4.2 % registrado durante junio.
Aunque durante ese período se produjo una reducción de 23,000 empleos, el comportamiento general del mercado laboral estadounidense continuó siendo un factor relevante para la capacidad de los trabajadores de mantener el envío de recursos a sus familiares en República Dominicana.
España se mantiene como segundo origen
Después de Estados Unidos, España se posicionó como el segundo país desde el cual República Dominicana recibió mayor cantidad de remesas durante julio.
Los envíos provenientes de España alcanzaron los US$65.9 millones, equivalentes al 6.6 % del total recibido durante ese mes. El resultado está relacionado con la importante comunidad dominicana establecida en territorio español, que mantiene un flujo constante de recursos hacia sus familiares en el país.
Otros países también realizaron aportes a los ingresos por remesas. Italia representó el 1.4 % del total, mientras Haití y Suiza aportaron cada uno el 1.2 %. El resto de los recursos llegó desde diferentes mercados, entre ellos Francia, Canadá y Alemania.
Esta diversificación demuestra que los recursos enviados al país no dependen exclusivamente de una sola economía. Sin embargo, la elevada participación de Estados Unidos hace que las condiciones laborales y económicas de ese mercado tengan una incidencia considerable sobre el comportamiento general de las remesas dominicanas.
Distrito Nacional concentra la mayor parte
En cuanto a la distribución territorial de los recursos recibidos durante julio, el Distrito Nacional concentró la mayor proporción, con el 50.4 % del total.
A esta demarcación le siguieron Santiago, con una participación de 9.5 %, y Santo Domingo, con 6.8 %. En conjunto, estas tres zonas concentraron el 66.7 % de las remesas recibidas durante el mes.
La concentración de estos recursos en las principales áreas metropolitanas refleja el peso económico y poblacional que tienen estas zonas dentro del país. Las remesas llegan a hogares ubicados tanto en los grandes centros urbanos como en otras comunidades, donde representan una fuente importante de ingresos para numerosas familias.
Además de su impacto directo en los hogares que reciben estos fondos, el ingreso constante de divisas contribuye al comportamiento de diferentes indicadores macroeconómicos. Entre ellos se encuentra el mercado cambiario, debido a que la entrada de dólares incrementa la disponibilidad de moneda extranjera dentro del sistema financiero nacional.
Impacto en el mercado cambiario
El Banco Central indicó que el mayor flujo de divisas procedente de las remesas ha contribuido a la estabilidad relativa que presenta actualmente el tipo de cambio.
Al cierre del 31 de julio, el peso dominicano registraba una apreciación de 8.0 % frente al dólar estadounidense en comparación con diciembre de 2025. Este comportamiento se produce en un contexto de mayores entradas de recursos provenientes del exterior.
Los ingresos por remesas también contribuyen a mantener niveles adecuados de reservas internacionales. Al finalizar julio, las reservas internacionales alcanzaron los US$15,253 millones, equivalente al 10.8 % del producto interno bruto y suficiente para cubrir aproximadamente 5.5 meses de importaciones.
Según el Banco Central, estos indicadores se encuentran por encima de los niveles de referencia recomendados por el Fondo Monetario Internacional, lo que proporciona un margen de respaldo para las operaciones externas de la economía dominicana.
Perspectivas para el cierre de 2026
Las autoridades monetarias mantienen una perspectiva favorable sobre el comportamiento de los ingresos externos durante el resto del año.
Las proyecciones del Banco Central contemplan que las remesas superen los US$12,200 millones al cierre de 2026, mientras que los ingresos procedentes del turismo podrían sobrepasar los US$11,900 millones.
A estos recursos se sumarían las exportaciones, cuya estimación ronda los US$17,300 millones, y la inversión extranjera directa, que podría superar los US$5,300 millones.
El organismo también proyecta que los demás servicios exportados generen alrededor de US$3,200 millones. De cumplirse estas previsiones, el conjunto de los principales flujos externos permitiría que República Dominicana cierre el año con ingresos de divisas superiores a los US$50,200 millones.
El comportamiento de las remesas seguirá siendo, por tanto, un elemento relevante para la economía dominicana, tanto por su impacto sobre los hogares que reciben estos recursos como por su aporte a la disponibilidad de divisas, la estabilidad cambiaria y el fortalecimiento de las reservas internacionales.





