El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia para el mercado estadounidense, registró este lunes un aumento de alrededor del 5 %, impulsado por la creciente incertidumbre en torno al conflicto entre Estados Unidos e Irán y las dificultades para alcanzar un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Al cierre de la jornada, el WTI se situó en 82.13 dólares por barril, mientras el Brent, referencia para los mercados internacionales, avanzó hasta los 87.72 dólares. Ambos registraron uno de sus mayores incrementos porcentuales recientes.
El comportamiento del mercado estuvo relacionado principalmente con las dudas sobre la posibilidad de reactivar el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de energía. Las posiciones enfrentadas entre Washington y Teherán han aumentado la preocupación de los operadores sobre una posible prolongación de las interrupciones en el suministro.
Irán exige, entre otras condiciones, el levantamiento de sanciones y compensaciones antes de aceptar retomar las conversaciones y permitir la reapertura de la vía marítima. Estados Unidos, por su parte, también reclama compensaciones a Teherán por las pérdidas ocasionadas durante el conflicto.
A la presión sobre el mercado se suman otros acontecimientos en la región, incluidos ataques contra instalaciones petroleras y afectaciones al transporte marítimo, factores que incrementan los temores sobre la disponibilidad de crudo y derivados.
El mercado energético permanece atento a cualquier avance diplomático entre Washington y Teherán, ya que una eventual reapertura del estrecho de Ormuz podría aliviar las presiones sobre los precios, mientras una nueva escalada tendría el efecto contrario.
La evolución del conflicto seguirá siendo determinante para el comportamiento del petróleo durante los próximos días, debido al impacto que cualquier interrupción adicional del suministro podría tener sobre los mercados internacionales.





