La Organización de los Estados Americanos destacó los avances alcanzados para apoyar a Haití en medio de la prolongada crisis política y de seguridad que afecta a la nación caribeña, aunque advirtió que la situación continúa siendo inestable y requiere mayores esfuerzos de implementación y coordinación internacional.
Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA, el secretario general del organismo, Albert Ramdin, afirmó que el trabajo desarrollado para respaldar a Haití ha logrado avanzar hacia una estructura más coordinada y orientada a resultados, aunque reconoció que la próxima etapa dependerá de la ejecución efectiva de la llamada Hoja de Ruta para la Estabilidad y la Paz.
Ramdin aseguró que la organización desempeñó un papel clave antes y después del 7 de febrero de 2026, contribuyendo mediante gestiones diplomáticas a mantener la continuidad institucional del país en medio de un escenario de profunda incertidumbre política y social.
Persisten desafíos en seguridad y proceso electoral

El representante de la OEA indicó que uno de los avances más importantes fue la aprobación de un decreto electoral en diciembre pasado, permitiendo pasar de una fase conceptual a una planificación más estructurada del proceso democrático haitiano.
Sin embargo, reconoció que todavía existen obstáculos significativos relacionados con la seguridad, el registro de votantes y la financiación electoral, factores que mantienen en riesgo la estabilidad del país.
Asimismo, Ramdin describió el entorno de seguridad como “altamente volátil”, señalando incidentes recurrentes cerca de instalaciones de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), mientras continúan las operaciones contra grupos armados que controlan distintas zonas del territorio haitiano.
Violencia deja miles de víctimas y golpea a la prensa haitiana
Por su parte, el embajador haitiano ante la OEA, Jean Josué Pierre, reconoció la gravedad de la crisis, aunque aseguró que comienzan a surgir señales de esperanza en medio del difícil panorama que vive el país.
De acuerdo con datos de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, cerca de 6,000 personas murieron y otras 2,708 resultaron heridas en Haití durante 2025 debido a la violencia de las bandas armadas y las operaciones de seguridad.
La crisis también continúa golpeando al sector periodístico. En los últimos días fueron asesinados los periodistas deportivos Jean Brunet Bontemps y Jean-Marc Stevenson Ysemai en hechos separados ocurridos en Puerto Príncipe y Les Cayes.
La ola de violencia ha provocado además el asesinato o desaparición de más de veinte periodistas haitianos desde 2018, mientras decenas han abandonado el país buscando refugio en Estados Unidos, Canadá y Francia ante el deterioro de la seguridad.





