El Ejército israelí negó este domingo que tenga escasez de interceptores de misiles, ante las andanadas recibidas en los últimos días por parte de Irán y de la milicia chií libanesa Hizbulá, y aseguró que se preparan para «una guerra larga«.
«Actualmente no hay ningún problema con los interceptores. Nos preparamos para una guerra larga. Estamos monitoreando la situación constantemente«, indicó una fuente militar, desmintiendo informaciones en la prensa estadounidense que citaban a personal de la Administración de Donald Trump.
El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, afirmó que la ofensiva contra Irán durará hasta que se eliminen las «amenazas existenciales«.
Asimismo, Effie Defrin, portavoz del Ejército israelí, aseguró a CNN que el conflicto se extenderá «al menos hasta la festividad judía de la Pascua, dentro de unas tres semanas«, y añadió que «tenemos planes más ambiciosos que abarcan incluso tres semanas más«.

Las dudas sobre la capacidad de Israel para prolongar esta guerra y su disponibilidad de interceptores se intensificaron después de que Irán lanzara siete andanadas de misiles este domingo, causando daños materiales en varios lugares de Israel.
En una de estas andanadas, la organización United Hatzalah reportó 23 lugares impactados por restos de misiles.
Los interceptores de misiles son parte fundamental de la batería de defensa antiaérea de Israel, considerada una de las más sofisticadas del mundo. Funcionan mediante una fase de detección y cálculo de trayectoria, un sistema de decisión automatizada y el lanzamiento del interceptor guiado.
Cuando un misil es lanzado desde Líbano o Irán, los radares militares israelíes detectan el objeto en segundos; el sistema de mando y control decide si el proyectil caería en zona poblada, abierta o infraestructura crítica.
Finalmente, el sistema de control selecciona la capa defensiva adecuada:
- Cúpula de Hierro: intercepta proyectiles de corto alcance.
- Honda de David: cubre amenazas intermedias de alta velocidad.
- Flechas: protege frente a misiles de largo alcance, incluso en el espacio.
Desde el inicio de la operación militar conjunta con Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero, Israel ha realizado más de 400 oleadas de bombardeos.
En Irán, el conflicto ha dejado al menos 1.230 muertos según la última cifra oficial del 5 de marzo.
En Líbano, han muerto alrededor de 800 personas, con más de 1.933 heridos y casi un millón de desplazados, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
En Israel, los misiles iraníes han causado 12 muertes hasta la fecha.




