. La final del Baloncesto Superior de Santiago vuelve a tener un dueño claro: el Club Sameji, impulsado una vez más por la autoridad competitiva de BJ Fitzgerald. El refuerzo estadounidense firmó una actuación de 30 puntos y 12 rebotes para conducir al conjunto de Savica, Mejoramiento Social y El Ejido a una victoria 90-84 sobre Pueblo Nuevo, resultado que le otorga ventaja de 2-0 en la disputa por la Copa Banreservas.

No fue un triunfo cómodo. Tampoco sencillo. Fue una victoria de final: áspera, tensa y cambiante. El partido registró 12 cambios de liderazgo, 14 empates y largos pasajes de pulseo entre dos equipos que pelearon cada posesión y que casi nunca se dieron respiro.

Los organizadores del torneo dieron a conocer una asistencia oficial , según el boletín emitido por la dirección de prensa de ABASACA, de 7,500 personas en la Arena del Cibao.

Pueblo Nuevo llegó a disfrutar de una ventaja máxima de nueve puntos, 34-25, y obligó a Sameji a remar desde atrás. Pero cuando el encuentro exigió control, rebote y ejecución, el conjunto rojo respondió mejor.

La explicación del triunfo está en los números que suelen decidir las noches grandes. Sameji dominó la batalla de los tableros 52-43, produjo 24 puntos en segundas oportunidades contra 11 de Pueblo Nuevo y castigó con mayor fuerza en la pintura, donde terminó arriba 42-30. En un duelo cerrado hasta los minutos finales, esa superioridad física acabó pesando más que cualquier otro detalle.

Fitzgerald fue el rostro de esa ventaja. No solo anotó; también impuso presencia. A su lado, Alex Abreu volvió a conducir el juego con criterio, al sumar 12 puntos, 10 asistencias y 8 rebotes, mientras Brahian Méndez agregó 18 tantos para convertirse en una segunda voz ofensiva en una noche que exigió temple. Jordán Gerónimo también aportó 10 unidades.

Por Pueblo Nuevo, Víctor Liz encabezó la ofensiva con 24 puntos y 8 rebotes, Eusebio Suero añadió 22 tantos y 8 capturas, y Florent Thamba concluyó con 13 puntos y 10 rebotes. Hubo resistencia, respuesta y orgullo competitivo del lado de los derrotados.

También hubo un detalle silencioso que ayudó a inclinar la balanza: Sameji perdió menos balones, 12 contra 18, y sacó mejor provecho de sus posesiones, con 1.08 puntos por ataque frente a 1.03 de Pueblo Nuevo. No fue una diferencia amplia, pero sí lo suficientemente importante como para decidir una noche jugada al límite.