El turno más esperado por los dominicanos que asistieron a los encuentros de la selección nacional contra los Tigres de Detroit en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, fue el de Juan Soto.

Su nivel de carisma es sorprendente.
Desde su talento con el bate, la forma en la cual mira a los lanzadores y su popular shuffle, hacen de Soto, uno de los jugadores más atractivos en el béisbol.

República Dominicana tuvo la oportunidad de ver al jugador con el contrato más grande en la historia de los deportes profesionales por primera vez en el país.

En el fútbol, de los mejores siempre se espera el gol y en el béisbol, el homerun.

Para esta edición, una vez más en Miami, Soto está proyectado a ser el tercer bate del lineup de República Dominicana y su bate debe ser fundamental en las aspiraciones del equipo.

Y el nativo de San Cristóbal demostró porque es de los mejores del mundo con un bate en la mano.

Disparó dos cuadrangulares, triple y doble en la serie.

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Al llegar a las bases, Soto dedicaba un tiempo para expresarle su amor a los fanáticos.

Señalando el nombre de –Dominicana– en su pecho decía: “Vamo arriba” “Nosotros somos los mejores”.

En varias ocasiones se golpeaba el pecho y gritaba de emoción. Esto hacía enloquecer más a los fanáticos que ven en Soto el modelo a seguir como deportista.

En el Clásico 2023, Soto conectó dos jonrones en cuatro partidos.

El primero llegó ante Nicaragua y el segundo frente a Puerto Rico.

Para esta edición, una vez más en Miami, Soto está proyectado a ser el tercer bate del lineup de República Dominicana y su bate debe ser fundamental en las aspiraciones del equipo.