Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está inmerso en la campaña electoral para las elecciones de medio mandato del próximo 3 de noviembre y, además de seguir con su gira por el país, este jueves visitará Georgia, insiste en la necesidad de aprobar una ley federal que exigiría una prueba de ciudadanía para votar.

«Sé que el presidente está deseando viajar mañana y estar con la gran gente de Georgia, donde visitará dos empresas locales y dará un discurso sobre sus esfuerzos para hacer que la vida sea asequible para los trabajadores», aseguró este miércoles la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

La visita de Trump se enmarca en una gira por todo el país que comenzó en diciembre pasado y que tiene como objetivo acercarse a los ciudadanos antes de que voten a sus representantes a la Cámara Baja, un tercio de los del Senado, decenas de gobernadores y otros cargos estatales y locales.

En sus mitines anteriores en sedes como Pensilvania o Iowa, abarrotadas por las bases republicanasTrump ha manejado un discurso sobre los supuestos beneficios de los aranceles que impuso a nivel global y su supuesta repercusión en una baja de precios en productos de primera necesidad y alquileres.

Debate sobre la ley SAVE America Act y la identificación para votar

Trump presiona por una ley que exige identificación para votar

Pero la prueba más clara de que el presidente de Estados Unidos se ha involucrado del todo en las elecciones, que la mayoría de las encuestas augura complicada para los republicanos, es la insistencia en la aprobación de la SAVE America Act.

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Este proyecto de ley, aprobado la semana pasada por la Cámara de Representantes, busca crear un estándar federal para registrarse a votar con documentos que demuestren la ciudadanía estadounidense, pese a que actualmente 32 de los 50 estados del país ya exigen este tipo de documentación.

La ley se ha convertido en una batalla política y aún necesita pasar por el Senado para poder llegar al despacho presidencial y entrar en vigor.

Si los primeros consideran que es necesaria para «proteger la integridad electoral» y evitar que los «no ciudadanos» voten, los segundos argumentan que la motivación real es reducir la participación de votantes pobres, jóvenes y de minorías.

Trump, en su afán por aprobarla, ha llegado a referirse a la posibilidad de emitir una orden ejecutiva para evitar el posible rechazo del Senado.

En este sentido, la portavoz de la Casa Blanca apuntó a que «se está debatiendo y explorando opciones legales para una posible orden ejecutiva con respecto a la identificación de votantes«.

«Se necesita una identificación para comprar alcohol. Se necesita una identificación para ir a la biblioteca y sacar un libro. Por eso, el presidente cree que se debe tener una identificación para votar en las elecciones de nuestro país y quiere que el Congreso actúe con rapidez para lograrlo», afirmó Leavitt.

Sin embargo, críticos de la iniciativa aseguran que aunque la Administración Trump insiste en que es necesario prever fraudes electorales, no existen pruebas de que ciudadanos no elegibles hayan influido de manera significativa en elecciones recientes, y expertos en derecho electoral advierten que varios estados ya cuentan con sistemas de verificación robustos que cumplen con esos fines.

Trump ha insistido en las últimas semanas en que la ley evitaría el supuesto fraude electoral que, según él, ocurrió en 2020, afirmación que continúa repitiendo sin pruebas.