Estados Unidos emitió tres nuevas licencias generales que reorganizan las operaciones vinculadas al petróleo y a la infraestructura portuaria y aeroportuaria de Venezuela.

-Publicidad-

Las medidas, publicadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, permiten ciertas actividades comerciales, pero mantienen vigentes las sanciones contra el gobierno venezolano y la estatal PDVSA.

Comercio de crudo autorizado

La Licencia General 46A habilita a determinadas empresas estadounidenses a participar en la compra, venta, transporte y refinación de petróleo venezolano, incluso si interviene PDVSA. Solo podrán operar compañías constituidas en Estados Unidos antes del 29 de enero de 2025.

Los contratos deberán regirse por leyes estadounidenses y cualquier disputa legal deberá resolverse en tribunales de ese país. Además, los pagos dirigidos a personas o entidades sancionadas deberán depositarse en cuentas especiales supervisadas por el gobierno estadounidense.

La norma permite contratar buques, seguros marítimos y servicios de terminales, así como realizar intercambios comerciales de crudo o productos refinados, siempre que sean razonables desde el punto de vista comercial.

Sin embargo, prohíbe operaciones con actores vinculados a Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba, así como con empresas controladas por capital chino. Tampoco autoriza pagos en criptomonedas, oro, canjes de deuda ni el uso de buques sancionados.

Servicios y puertos

La Licencia General 48 autoriza la exportación desde Estados Unidos de bienes, tecnología y servicios para actividades petroleras y gasíferas en Venezuela. Incluye transporte marítimo, seguros, logística portuaria y reparación de equipos. No permite crear nuevas empresas mixtas ni exportar diluyentes al país.

Por su parte, la Licencia General 30B habilita transacciones necesarias para el funcionamiento de puertos y aeropuertos venezolanos, incluyendo operaciones vinculadas al Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA).

Control y supervisión

La OFAC aclaró que estas autorizaciones no eliminan otras sanciones vigentes. Las empresas deberán presentar informes detallados sobre volúmenes, destinos y pagos relacionados con el comercio de crudo. En conjunto, las medidas permiten una reapertura limitada y controlada, bajo supervisión directa de Estados Unidos.