La Organización de las Naciones Unidas pidió a Estados Unidos rendir cuentas y adoptar medidas para evitar nuevas muertes de migrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al considerar preocupante el aumento de fallecimientos registrados durante 2026.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó que cada una de las muertes ocurridas bajo custodia de ICE sea sometida a investigaciones independientes, rápidas e imparciales, con el objetivo de determinar las circunstancias de cada caso y establecer eventuales responsabilidades.
Según los datos oficiales citados por Naciones Unidas, 18 personas habían fallecido durante los primeros cinco meses de 2023 mientras permanecían bajo custodia migratoria. A esa cifra se sumaron posteriormente nuevos casos, elevando el balance señalado por la ONU a 23 fallecimientos durante el año.
Türk manifestó preocupación por la falta de transparencia en torno a estos casos y sostuvo que esa situación dificulta determinar las responsabilidades correspondientes. También reclamó que se respeten los derechos de las familias de las víctimas a conocer la verdad, obtener justicia y recibir reparación.
La ONU advirtió además sobre las condiciones que enfrentan algunas personas detenidas en instalaciones migratorias, entre ellas problemas de acceso a atención médica, alimentación inadecuada, hacinamiento y exposición a enfermedades. También señaló dificultades relacionadas con la comunicación sobre el paradero de los detenidos y la incertidumbre respecto a sus procesos migratorios.
El organismo internacional expresó especial preocupación por la situación de personas consideradas vulnerables, como quienes padecen enfermedades graves, mujeres embarazadas, personas con problemas de salud mental y menores de edad.
De acuerdo con la ONU, también existen denuncias relacionadas con el uso de la fuerza y el aislamiento prolongado dentro de los centros de detención. Algunas de las muertes registradas durante 2026 fueron clasificadas como suicidios, lo que ha aumentado las interrogantes sobre las condiciones en que permanecen las personas bajo custodia.
La organización recomendó a las autoridades estadounidenses ampliar el uso de alternativas a la detención migratoria, especialmente para personas en condiciones de vulnerabilidad, y garantizar que los centros cumplan con los estándares internacionales de derechos humanos.
Asimismo, Naciones Unidas pidió fortalecer los mecanismos independientes de supervisión de las instalaciones migratorias y garantizar que los detenidos tengan acceso oportuno a servicios médicos, asistencia legal, representación consular, intérpretes y comunicación con sus familiares.
La ONU también instó a Estados Unidos a evitar la deportación de personas hacia lugares donde puedan enfrentar amenazas graves contra su vida, integridad física u otros derechos fundamentales.





