El cofundador de Microsoft, Bill Gates, reconoció este miércoles haber sido «un insensato» al mantener contacto con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein. En una entrevista con Nine News Australia, Gates negó cualquier irregularidad y aseguró lamentar «cada minuto» compartido con él.

Estas declaraciones surgen tras la reciente publicación de tres millones de páginas adicionales de documentos legales que profundizan en los detalles de una relación que ya era de conocimiento público.

Acusaciones de chantaje y correos falsos

Entre los hallazgos de los nuevos archivos, destacan correos electrónicos de 2013 que Epstein se habría enviado a sí mismo. En ellos, el agresor sexual sugería que Gates mantenía una aventura extramatrimonial y buscaba medicamentos para una enfermedad de transmisión sexual con el fin de suministrarlos a su entonces esposa, Melinda, sin su consentimiento.

Gates desmintió tajantemente estas afirmaciones, calificándolas de falsas y sugiriendo que Epstein intentaba atacarlo o manipularlo.

  • El multimillonario insistió en que conoció a Epstein en 2011 con el único propósito de recaudar fondos para la salud global, aprovechando los contactos del pederasta con personas acaudaladas. Sin embargo, admitió que fue un «callejón sin salida» y una «ingenuidad» haber creído en esa posibilidad.

Melinda French Gates exige explicaciones

La reacción de su exesposa, Melinda French Gates, no se hizo esperar. Un día antes de la confesión de Gates, la filántropa declaró que el empresario aún tiene «cuestiones que explicar» sobre dichos vínculos.

Melinda, quien se divorció en 2021, expresó sentir una «tristeza inmensa» por las revelaciones actuales y manifestó su alivio por haberse distanciado de lo que calificó como un «asunto turbio».

  • Gates concluyó reiterando que nunca visitó la isla privada de Epstein y que su relación se limitó a cenas ocasionales motivadas por fines filantrópicos que, en retrospectiva, resultaron ser un error de juicio grave.