No pocos daban ya por terminada la carrera del púgil norteamericano Deontay Wilder, un excampeón mundial de los pesos pesados.

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 Ocurre que de sus últimas seis peleas, Wilder había perdido cuatro, tres de ellas por nocaut y que conste, en la mayoría  se había visto muy mal.

 De hecho, la impresión que había dado era que estaba acabado totalmente y listo para el retiro. Dos derrotas consecutivas ante el inglés Tyson Fury, ambas por la vía rápida, parecían haberse llevado de manera definitiva las brillantes facultades que exhibió en su mejor época.

 No obstante, el pasado sábado, precisamente en Inglaterra, en la 02 Arena, Wilder se enfrentaba a su última oportunidad para poder mantener sus esperanzas de competir en la élite de la división de los pesos completos y de paso poder recibir de nuevo un chance titular.

 En efecto, Wilder se enfrentó al veterano inglés y excontendiente mundialista, Dereck Chisora, en un duelo a 12 asaltos y si bien no impresionó del todo, sí hay que reconocer que mereció ganar su pelea.

 Wilder venció por decisión dividida a Chisora en una pelea movida e intensa, aunque de escaso nivel técnico, en donde predominaron los amarres y en cuyo trayecto hubo bastantes forcejeos de ambas partes, lo que hizo que el referí de turno trabajara más de la cuenta.

 Chisora, hay que señalar, como siempre,todo un guerrero, fue un difícil contendiente, un batallador que jamás se dio por vencido, pero a sus 42 años de edad, lució  lento de piernas y muy disminuido. Cabe señalar que antes del choque había anunciado que se retiraría  después de la pelea-se supone que cumplirá su palabra-.

 Wilder, que de perder se supone estaba destinado a hacer lo mismo, lo superó claramente e inclusive lo envió dos veces a la lona. La primera de ellas en el octavo con una sólida derecha a la cabeza y luego en el round número 11 con una seguidilla de golpes leves que llevó sobre las cuerdas a su rival y casi lo saca del ring (eso se cuenta como caída oficial).

 La votación de los jueves fue la siguiente: Dos jueces lo vieron ganar 115-111 y 115-113 y  un tercero votó a favor de Chisora 115-112. Hay que observar, que si bien ganó de manera limpia su pelea, Wilder evidenció que ya no es el mismo. Sus reflejos han descendido considerablemente, lo mismo que su agresividad y efectividad. Una particularidad que es oportuno citar, tiró poco la derecha, que es su mano más efectiva –al parecer se la fracturó-.De aquel peleador explosivo, aniquilador y electrizante que fue, queda  poco.

 Es cierto que le ganó a Chisora, quien ya hace un tiempo entró en  declive, empero, frente a otros púgiles de primera fila, como el actual monarca mundial unificado de los pesados, el ucraniano Oleksandr Usyk(24-0, 15 nocauts), lo mismo que el campeón avalado por la Organización Mundial de Boxeo –OMB-, el también invicto e inglés Fabio Wadley(20-0, 19KO), lo mismo que Daniel Dubois, entre otros, no buscaría nada.

 Su triunfo sobre Chisora, el número 45 de su carrera, con cuatro derrotas, un empate y 43 por la vía de la anestesia, le abre las puertas a otros combates importantes que tendría en agenda, incluido uno ante el británico y exmonarca mundial, Anthony Joshua, a quien tiene amplias posibilidades de enfrentar en su próximo compromiso-lo retó después de su victoria-, además de su antiguo adversario, Tyson Fury, quien está de regreso, o quizás al ganador del enfrentamiento entre Wadley y Dubois, quienes se miden próximamente en duelo titular, entre otros.

 Mas, a sus 40 años de edad y 18 de una intensa carrera, en la que ha sostenido cruentas peleas,lo ideal sería que comience a pensar en el retiro, para que pueda hacerlo con dignidad y de paso preservar lo más importante, su salud.Es una decisión, no obstante, que debe salir de él y a la cual nadie puede obligarlo. Veremos, pues, qué le depara su futuro inmediato. PARA QUE LO APRENDAS O LO RECUERDES:A propósito de Deontay Wilder, es oportuno decir que éste ganó medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing en el 2008 en representación de los Estados Unidos. ¡Suena la campana! ¡Climmp!.

Pie

Deontay Wilder, a la izquierda eufórico tras su victoria. A la derecha, castiga a Dereck Chisora previo a vencerlo por decisión. Fotos  fuente externa.