TORONTO.- Los Dodgers de Los Ángeles dejaron claro que cualquier duda sobre su ofensiva fue pasajera. En su regreso a Toronto, escenario donde sellaron su bicampeonato el pasado noviembre, la poderosa alineación angelina descargó todo su arsenal para imponerse con contundencia 14-2 sobre los Azulejos, en el arranque de una serie que revive la más reciente Serie Mundial.

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La gran figura de la noche fue Dalton Rushing, quien vivió la mejor actuación de su joven carrera en las Grandes Ligas. El receptor se embasó en sus cinco visitas al plato, conectó dos cuadrangulares y firmó su primer partido de cuatro imparables, encabezando una ofensiva que volvió a lucir demoledora.

A la fiesta también se sumaron Teóscar Hernández, Freddie Freeman y Shohei Ohtani, quienes desaparecieron la pelota para respaldar otra noche explosiva del conjunto californiano. Los Dodgers castigaron con autoridad el pitcheo de Toronto y confirmaron que sus bates han encontrado ritmo tras un arranque de campaña que había generado comentarios prematuros sobre una posible falta de producción.

Durante su primera estancia en casa, Los Ángeles anotó apenas 23 carreras en seis compromisos, cifra que provocó cierta inquietud alrededor del club. Sin embargo, todo cambió a partir de su visita a Washington, donde comenzaron a despertar ofensivamente. Ahora, con esta paliza en Canadá, los Dodgers han fabricado 45 carreras en sus últimos cuatro partidos, una señal contundente de que su maquinaria ofensiva vuelve a funcionar a plena capacidad.

Rushing aprovechó al máximo una oportunidad poco habitual. El joven de 25 años fue incluido en la alineación titular mientras Will Smith era reservado para recibir a Yoshinobu Yamamoto y a Shohei Ohtani en los próximos encuentros de la serie. Esa decisión permitió que el prometedor receptor abriera en días consecutivos, y respondió de forma brillante, luego de haber conectado también su primer jonrón de la temporada en la remontada dominical ante Washington.

El desarrollo del jugador sigue siendo uno de los puntos de interés dentro de la organización. Cuando debutó en las Mayores el 15 de mayo de la temporada pasada, MLB Pipeline lo catalogaba como el principal prospecto de los Dodgers. Su talento ofensivo quedó probado en las ligas menores, aunque en su primer año en el máximo nivel le costó adaptarse a un rol intermitente detrás de Smith, terminando con línea de .204/.258/.324 en 53 partidos.

En este inicio de temporada, Rushing apenas había visto acción en tres de los primeros 10 encuentros del equipo. No obstante, el trabajo realizado durante la pretemporada para ajustar la mecánica de su swing comienza a rendir frutos. Su actuación en Toronto no solo impulsó a los Dodgers a una victoria aplastante, sino que también alimenta la esperanza de que pueda convertirse en una pieza de impacto dentro de una alineación ya repleta de estrellas.

Los Dodgers no solo ganaron con autoridad, también enviaron un mensaje. Su ofensiva está encendida, su profundidad vuelve a marcar diferencia y, si jugadores como Rushing siguen respondiendo de esta manera, el campeón luce nuevamente como un equipo preparado para castigar a cualquiera.

Pie de foto:
Teóscar Hernandez