NUEVA YORK (AP).— Fernando Tatis Jr. prefiere quitar jonrones antes que conectarlos.
El guante y el bate del dominicano brillaron la noche del martes en la victoria 5-2 de los Padres de San Diego sobre los Mets de Nueva York. Tatis le robó un grand slam a Francisco Lindor y disparó dos cuadrangulares.
—Fue un reto difícil, pero hoy fue más divertido robar el jonrón— expresó Tatis después de lograr el decimocuarto partido de dos vuelacercas de su carrera, cifra que lo coloca empatado en el segundo lugar en la historia de la franquicia.
Tatis conectó el primer lanzamiento de Zac Thornton a 452 pies de distancia, hasta el segundo nivel de las gradas del jardín izquierdo. Luego agregó un jonrón de dos carreras frente al mismo lanzador en el quinto episodio.
El jardinero dominicano suma 15 cuadrangulares en la temporada, después de comenzar la campaña sin conectar ninguno en sus primeros 238 turnos al bate.
Sin embargo, su mayor contribución llegó a la defensa en la segunda entrada, cuando extendió el guante por encima de la pared del jardín derecho y atrapó el batazo de Lindor que amenazaba con convertirse en grand slam.
—Es increíble. Sinceramente, es uno de los jardineros más atléticos que he visto— afirmó el lanzador de los Padres, Robbie Ray, quien había llenado las bases al conceder tres boletos. —Lo que puede hacer ahí fuera, simplemente colocarse en la posición adecuada para realizar esa atrapada, fue extraordinario.
Tatis, Ray y el dirigente Craig Stammen se mostraron sorprendidos cuando el batazo de Lindor comenzó a desplazarse hacia la pared en una noche con muy poco viento.
—Sabía que habría una jugada contra la pared— relató Tatis. —Solo necesitaba calcular bien el momento, prepararme para saltar e ir por la pelota.
Tatis estaba a un paso de la pared cuando saltó y capturó la pelota justo cuando comenzaba a superar la verja. El antiguo torpedero utilizó las manos para amortiguar la caída, mientras su gorra se desprendía y rebotaba detrás de él.
El dominicano se incorporó y dirigió la mirada hacia el cuadro, dejando a los jugadores y a los 35,508 aficionados presentes con la incertidumbre de si había completado la atrapada.
—Quitar un grand slam en ese momento cambia por completo el partido— señaló Tatis.
Luego levantó el guante para confirmar la atrapada. Ray respondió alzando los brazos y colocando su mascota sobre la cabeza.
—Lo hace con estilo— manifestó Stammen. —Eso es parte de lo que convierte a Fernando en quien es y de la razón por la cual nos encanta verlo jugar.
Ray caminó algunos pasos con el guante sobre la cabeza, sonriendo con incredulidad mientras observaba a Tatis. El jardinero regresó trotando con la boca abierta por el asombro y luego chocó las manos con el patrullero central Jackson Merrill.
—En ese momento me quedé completamente en blanco— comentó Ray con una sonrisa. —Fue una jugada realmente extraordinaria.






