Las autoridades de Indonesia elevaron a 68 la cifra de personas fallecidas y a 213 los heridos tras el potente terremoto de magnitud 7.7 que sacudió el pasado sábado la costa de la isla de Flores, en el este del archipiélago. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas.
El balance fue actualizado por la Agencia de Gestión de Desastres Local, que detalló que las víctimas mortales se concentran en varios distritos de Flores. Entre ellos figuran Manggarai, Manggarai Oriental, Nagekeo, Sikka, Ende, Manggarai Occidental y Ngada.
El movimiento telúrico tuvo su epicentro a unos 62 kilómetros de Ende y estuvo seguido por numerosas réplicas, algunas de ellas perceptibles por la población. El terremoto también provocó deslizamientos de tierra y daños en viviendas e infraestructuras, dificultando el acceso de los equipos de emergencia a determinadas comunidades.
Miles de personas permanecen desplazadas y muchas han buscado refugio en espacios temporales ante el temor provocado por las réplicas. Las autoridades mantienen los operativos de asistencia y rescate, mientras continúan evaluando los daños y verificando la situación de las comunidades afectadas.





