Santo Domingo.– De los 42,605 nacimientos registrados entre enero y agosto de 2023 en los hospitales públicos dominicanos, 24,100 fueron por cesárea, equivalentes al 56.57 %, mientras que 18,505 fueron partos vaginales, para un 43.43 %. Sin embargo, la vía más adecuada para dar a luz depende de las condiciones de la madre, el bebé y el desarrollo del embarazo.

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La ginecóloga Francisca Aquino, del Centro Médico Vista del Jardín, explicó que la cesárea es una cirugía que puede salvar vidas cuando existe una indicación médica, pero que, cuando las condiciones lo permiten, el parto vaginal es el proceso fisiológico esperado y generalmente permite una recuperación más sencilla.

Parto vaginal favorece una recuperación más rápida

“Es importante que nosotros podamos concientizarnos en que parir por el parto fisiológico es lo indicado, que el bebé pueda salir y pasar por el proceso de canal del parto. Lo normal es que la paciente pueda ser desembarazada por un parto fisiológico. Para la paciente, la recuperación es mucho mejor”, sostuvo Aquino.

Entre los beneficios del parto vaginal se encuentran una menor exposición a riesgos asociados con una cirugía, como infecciones de la herida, lesiones de órganos cercanos, complicaciones anestésicas y formación de coágulos sanguíneos. Además, la recuperación suele ser más rápida, con menor pérdida de sangre y una posible estancia hospitalaria más corta.

“Hay condiciones que son absolutas, hay condiciones que son relativas, pero la cesárea no es el plan A, sería el plan B”, explicó la especialista.

La cesárea también puede ser necesaria

Aquino llamó a no satanizar la cesárea, debido a que esta intervención ha permitido salvar la vida de numerosas madres y bebés. No obstante, señaló que después de una cesárea la recuperación puede extenderse entre un mes y 45 días, mientras que tras un parto vaginal, si no existen complicaciones, la mujer puede retomar sus actividades rápidamente.

  • Para el bebé, atravesar el canal del parto contribuye a eliminar líquido pulmonar y favorece procesos de adaptación a la vida fuera del útero.

El parto vaginal tampoco está libre de riesgos. Puede provocar desgarros, hemorragias o alteraciones en la frecuencia cardíaca fetal que hagan necesario cambiar la vía de nacimiento. En algunos casos también puede requerirse una episiotomía.

  • La especialista agregó que las madres primerizas pueden dilatar en promedio un centímetro por hora, por lo que esta fase puede extenderse 10 horas o más, mientras una cesárea puede realizarse en poco más de 30 minutos cuando todo transcurre normalmente.