Bajo la consigna “ninguna víctima es descartable”, miles de personas salieron a las calles este sábado en distintas ciudades de Argentina para reclamar justicia por los asesinatos de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15), ocurridos en la provincia de Buenos Aires y vinculados por las autoridades a una organización narcocriminal.
La convocatoria del colectivo feminista Ni Una Menos reunió a multitudes en la capital, Rosario, Córdoba, Tucumán, Bariloche y San Juan.
En Buenos Aires, la marcha comenzó en la Plaza de Mayo y avanzó hasta el Congreso Nacional, con los familiares de las víctimas a la cabeza portando una bandera con sus nombres y pancartas con mensajes de repudio: “No hay víctimas buenas ni malas, hay feminicidios. ¡El Estado es responsable!”.
Testimonios de familiares y reclamo social
El abuelo de Morena y Brenda agradeció la movilización ciudadana:
“Esta vez se llevaron tres vidas, mañana se van a llevar cuatro y se van a llevar cinco. Esto no puede seguir así”, dijo ante la prensa en las inmediaciones del Congreso.
Por su parte, Federico Celedón, primo de Brenda y Morena, sostuvo que el dolor fortaleció la unión familiar:
“Algunos tuvimos la posibilidad de estudiar, ellas no. Pero eso no las hace menos. Queremos que haya justicia y que no se repita”.
La madre de Morena, Sabrina del Castillo, denunció además que durante la movilización fue empujada y golpeada por efectivos policiales:
“Me empujaron contra un cordón y me pegaron. Mi hijo se metió y les dijo: ‘Me mataron a mi hermana’”, relató en una entrevista televisiva.
Avances en la causa judicial
Este sábado fue extraditado desde Bolivia Lázaro Víctor Sotacuro, quinto acusado del caso, detenido la víspera en Villazón, a pocos kilómetros de la frontera con Argentina. Las autoridades lo señalan como propietario de un vehículo de apoyo utilizado en el traslado de las víctimas hasta la vivienda de Florencio Varela, donde fueron torturadas y asesinadas.

La secretaria de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, aseguró que la camioneta y el auto empleados formaban parte de la logística de la banda. El presunto líder, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, de nacionalidad peruana, permanece prófugo con orden de captura internacional.
Los otros cuatro detenidos —Miguel Ángel Villanueva (27), Daniela Ibarra (19), Maximiliano Parra (18) y Magalí Celeste González (28)— se negaron a declarar ante la Justicia y enfrentan cargos de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, violencia de género y participación premeditada de dos o más personas.
Contexto del crimen
Los cuerpos de las tres jóvenes, desaparecidas desde el 19 de septiembre, fueron hallados el miércoles enterrados en el patio de una vivienda de Florencio Varela. Según explicó el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, se trató de “una trampa organizada por una banda narco con base en una villa popular del barrio de Flores” en la capital argentina.
El caso ha desatado una fuerte conmoción social, con llamados urgentes a reforzar políticas públicas contra la violencia de género y la influencia del narcotráfico en barrios vulnerables.
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