La menopausia puede elevar el riesgo de enfermedades cardiovasculares debido a cambios asociados con la transición hormonal, como el aumento del colesterol, la presión arterial y la grasa abdominal, según especialistas mexicanos.
La cardióloga María Fernanda León Blanchet explicó que durante la transición menopáusica suele producirse un aumento considerable del colesterol LDL, conocido como colesterol “malo”, además de cambios que pueden favorecer la aterosclerosis, la acumulación de grasa visceral y el incremento de la presión arterial.
Un riesgo que puede avanzar sin síntomas
La aterosclerosis puede desarrollarse durante años sin provocar síntomas y posteriormente contribuir a eventos como un infarto o un accidente cerebrovascular.
Los especialistas destacaron la importancia de vigilar factores como la presión arterial, el colesterol, la glucosa y el peso, especialmente durante etapas de mayor riesgo cardiovascular.
También señalaron que otros factores pueden incrementar el riesgo, entre ellos el sedentarismo, el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y el tabaquismo, además de condiciones específicas como el embarazo y la menopausia prematura.
Enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte
Pedro García, coordinador de la Sociedad Mexicana de Cardiología, advirtió que buena parte del riesgo cardiovascular se desarrolla de manera silenciosa y llamó a mantener hábitos saludables desde edades tempranas.
Laura Rodríguez, cardióloga y electrofisióloga, señaló que la aterosclerosis puede comenzar desde las primeras décadas de vida y destacó la importancia de controlar sus principales factores de riesgo.
En México, durante 2025 se registraron 177,673 muertes por enfermedades del corazón y 32,760 por enfermedades cerebrovasculares, cifras preliminares del Inegi citadas por la Sociedad Mexicana de Cardiología.
Los especialistas recomendaron reforzar la prevención cardiovascular desde la transición hacia la menopausia y no esperar a que aparezcan síntomas o complicaciones.





