
Santiago de los Caballeros.– En una ceremonia cargada de solemnidad, gratitud y honda emoción, el Ayuntamiento de Santiago de los Caballeros rindió tributo este viernes a dos figuras inmensas del béisbol dominicano, cuyas trayectorias han trascendido los límites del diamante para instalarse en la memoria afectiva del pueblo: Julián Tavárez, declarado Hijo Distinguido de Santiago, y Bartolo Colón, honrado como Hijo Adoptivo de la ciudad.
No fue un acto cualquiera. Fue, más bien, una escena de esas que parecen suspendidas entre la historia y el sentimiento, donde el reconocimiento institucional se convierte en un gesto de justicia y en una ofrenda pública a la grandeza. En la Sala de Sesiones del Concejo de Regidores, Santiago abrió sus brazos para abrazar a dos hombres que desde el montículo levantaron victorias, pero también sembraron admiración, identidad y orgullo en el corazón de la nación.
La distinción fue conferida mediante la resolución 3502-26, aprobada a unanimidad durante la Sesión Ordinaria del 26 de marzo de 2026, contenida en el acta número 04-26, a partir de una solicitud presentada por el doctor Plutarco Arias a través del regidor Frank Medina.
Al hacer entrega de los pergaminos, el alcalde Ulises Rodríguez subrayó que el homenaje representa un acto de justicia y de orgullo para Santiago, al reconocer no solo las notables carreras de ambos exlanzadores en las Grandes Ligas, sino también el legado humano y deportivo que han dejado dentro y fuera del terreno, incluyendo su vínculo con las Águilas Cibaeñas.
“Hoy Santiago reconoce a dos hombres que han llevado en alto el nombre de nuestra ciudad y de la República Dominicana, convirtiéndose en ejemplo de esfuerzo, disciplina y orgullo para las presentes y futuras generaciones”, expresó el ejecutivo municipal.
En la misma línea, el presidente del Concejo de Regidores destacó que la propuesta fue aprobada a unanimidad para declarar a Julián Tavárez Hijo Distinguido y a Bartolo Colón Hijo Adoptivo del municipio, resaltando el peso de sus trayectorias, su carisma y la profunda admiración que despiertan como símbolos del béisbol dominicano.
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada llegó con las palabras de Julián Tavárez, quien recibió la distinción con visible orgullo y gratitud. El exlanzador santiaguero confesó que el homenaje tocaba fibras muy íntimas de su vida, y evocó con emoción la memoria de su padre, deseando que hubiese estado presente para compartir aquel instante de honor. Sus palabras, llenas de humanidad y agradecimiento, reflejaron la dimensión espiritual de un reconocimiento que no solo exaltó una carrera, sino también una historia de vida.
Bartolo Colón, por su parte, con la sencillez que siempre ha acompañado su grandeza, resumió su emoción en pocas palabras, pero cargadas de una sinceridad que conmovió a todos los presentes: “Muchas gracias por la distinción. Muchísimas gracias. Disculpen, muchas gracias”. En esa brevedad humilde habló el gigante; el hombre de las incontables batallas, el ícono popular, el lanzador que convirtió la resistencia en arte y la longevidad en leyenda.
La lectura oficial de la resolución estuvo a cargo del secretario municipal, Luis José Cruz, durante un acto solemne que reunió a la vicealcaldesa Mariana Moreno, al secretario general Arismendi Dajer, a una comisión de regidores y a familiares de los homenajeados, quienes compartieron una mañana marcada por el orgullo y la emotividad.
Trayectorias que honran el nombre de Santiago
En el caso de Julián Tavárez, nacido en Santiago, fue exaltada su brillante carrera de 17 temporadas en las Grandes Ligas (1993-2009), así como su permanente compromiso con su comunidad y su estrecho vínculo con las Águilas Cibaeñas, organización de la que ha sido estandarte de entrega, carácter y orgullo regional. Tavárez encarna la imagen del competidor intenso, del santiaguero que llevó su temple al más alto escenario del béisbol mundial.
En cuanto a Bartolo Colón, nativo de Altamira, Puerto Plata, la ciudad reconoció una trayectoria monumental de más de dos décadas en las Grandes Ligas, en la que acumuló más de 240 victorias, conquistó el Premio Cy Young en 2005 y fue convocado a cuatro Juegos de Estrellas. Su nombre quedó grabado no solo por sus logros estadísticos, sino por esa mezcla singular de calidad, cercanía y autenticidad que lo convirtió en una de las figuras más queridas y emblemáticas del deporte dominicano.
Ambos, cada uno con su estilo, levantaron una obra que desborda los números. Fueron lanzadores de época, hombres de resistencia, figuras que desafiaron el tiempo y la exigencia del juego. Por eso, el homenaje celebrado en el cabildo santiaguero tuvo un significado que fue más allá de la formalidad de un reconocimiento: fue la ciudad inclinándose con respeto ante dos trayectorias que ayudaron a engrandecer el nombre de Santiago y de la República Dominicana en los grandes escenarios del béisbol.
Porque hay atletas que ganan juegos, y hay otros que terminan perteneciendo al alma colectiva de un pueblo. Julián Tavárez y Bartolo Colón forman parte de esa estirpe. Y este viernes, en el corazón institucional de Santiago, sus nombres fueron elevados con el honor que solo se reserva para quienes, a fuerza de talento, carácter y grandeza, se convierten en memoria viva de la nación.





