Al menos 34 mineros fallecieron tras el colapso de una mina de carbón en la provincia de Baluchistán, en el suroeste de Pakistán, luego de una explosión provocada por la acumulación de gas metano.
El accidente ocurrió el jueves en una mina ubicada en Sorange, a unos 30 kilómetros al noreste de Quetta, capital provincial. Las autoridades informaron que las labores de rescate continúan para recuperar los cuerpos restantes.
Rescate entre grandes dificultades
El responsable del operativo de rescate, Khair Jan, explicó que alrededor de 36 trabajadores se encontraban laborando dentro de la mina cuando ocurrió la explosión.
“Había unos 36 mineros trabajando en la mina cuando se produjo la explosión; hasta ahora se han recuperado 34 cuerpos, mientras continúan las labores de rescate para recuperar los dos restantes”, informó.
Los equipos de emergencia enfrentan dificultades debido a que los trabajadores se encontraban a más de 900 metros de profundidad cuando ocurrió el derrumbe.
Nuevos cuestionamientos sobre seguridad minera
El accidente volvió a poner en debate las condiciones de seguridad en las minas de carbón de Baluchistán, una zona con amplia actividad minera pero donde trabajadores y sindicatos han denunciado deficiencias en las medidas de protección.
Entre los principales reclamos figuran la falta de ventilación adecuada, la acumulación de gas metano, equipos insuficientes de seguridad y una supervisión limitada por parte de las autoridades.
Este tipo de tragedias se ha repetido en la provincia en los últimos años. En marzo de 2024, una explosión de metano dejó 12 muertos en Harnai, mientras que meses después otro accidente en Sanjdi provocó la muerte de 11 trabajadores.
En enero de 2025, otros 12 mineros fallecieron tras una explosión de gas metano cerca de Quetta, luego de una operación de rescate que se extendió durante seis días.
A pesar de los riesgos, miles de familias en Baluchistán continúan dependiendo de la minería del carbón como una de sus principales fuentes de ingresos.





