El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) inició la jornada de este viernes con una caída del 1,36 %, situándose en 103,64 dólares por barril, en medio de nuevas señales de acercamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán. La variación responde a expectativas del mercado ante un posible acuerdo que podría influir directamente en la oferta global de crudo.
A las 9:00 de la mañana, hora local, los contratos de futuros del WTI —referente en el mercado energético estadounidense— registraban una baja de 1,43 dólares respecto al cierre anterior, reflejando la sensibilidad de los inversionistas frente a cualquier avance en las negociaciones internacionales.
El descenso se produce luego de que se conociera que ambas naciones continúan trabajando en un borrador de acuerdo de paz, utilizando como canal de comunicación a mediadores en Pakistán, lo que ha generado reacciones inmediatas en los mercados energéticos.
Avances diplomáticos impactan el mercado petrolero
De acuerdo con el medio Axios, Irán habría enviado una respuesta formal a las enmiendas planteadas por Estados Unidos en torno al borrador del acuerdo, lo que evidencia un posible progreso en las conversaciones. Esta dinámica diplomática ha sido interpretada como un factor que podría aliviar tensiones y, eventualmente, permitir una mayor estabilidad en el suministro de petróleo.
Asimismo, la agencia oficial IRNA confirmó que Teherán remitió su propuesta a Washington a través de intermediarios pakistaníes, consolidando un canal activo de negociación entre ambas partes.
Presión política y plazos marcan el escenario
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrenta un plazo de 60 días en el marco de la Ley de Poderes de Guerra, normativa que regula el despliegue militar sin autorización del Congreso.
Dicha ley, promulgada en 1973, establece que el mandatario debe retirar las tropas dentro de ese período si no obtiene aprobación legislativa para continuar con una acción militar. En este caso, el Congreso no ha autorizado formalmente ninguna intervención, lo que añade presión política al proceso.
Este contexto de negociaciones, sumado a las restricciones legales internas en Estados Unidos, mantiene en vilo a los mercados internacionales, donde cualquier avance o retroceso podría incidir de forma directa en los precios del crudo y en la estabilidad energética global.




