Un tropiezo en la calle, una equivocación al hablar o una prenda que genera inseguridad pueden convertirse en episodios mucho más grandes de lo que realmente son. La sensación de que todos observaron, juzgaron o incluso siguen comentando lo ocurrido responde a lo que en psicología se conoce como efecto reflector.
Este sesgo cognitivo lleva a sobreestimar cuánto reparan los demás en nuestras acciones, apariencia o errores y, cuando se intensifica, puede generar vergüenza, ansiedad, miedo al juicio e incluso favorecer el aislamiento social, explicó la psicóloga clínica Heidy Camilo.
Una mirada exagerada
Para manejar este patrón de pensamiento, la especialista considera necesario trabajar terapéuticamente la forma en que la persona se percibe a sí misma y cómo interpreta la mirada de los demás.
- “Para poder manejar este sesgo, la persona debe de ir a terapia porque sencillamente tiene que darse un proceso de reestructuración cognitiva, es decir, de una modificación del pensamiento”.
Según Camilo, ese proceso busca desarrollar “un claro autoconcepto, una apropiada autoestima” y aprender a distinguir los pensamientos subjetivos y catastróficos de aquello que realmente ocurre alrededor.
La especialista explicó que el efecto reflector también está relacionado con la tendencia humana a proyectar sobre los demás los propios temores e inseguridades.
Miedos e inseguridades
“Todos proyectamos en algún momento dado nuestros miedos, nuestras vergüenzas, debilidades, anhelos y hasta nuestras envidias”, afirmó Camilo.
De esa forma, una persona que se siente insegura o avergonzada puede asumir que quienes la rodean están pensando exactamente lo mismo que ella cuestiona de sí misma.
“Nos cuesta quedarnos en el vacío, nos cuesta quedarnos sin proyectar de una u otra manera”, sostuvo la especialista.
Camilo relacionó además este fenómeno con la construcción del autoconcepto y la autoestima, ya que una percepción negativa de uno mismo puede influir directamente en la manera en que se interpretan las miradas, comentarios o reacciones de otras personas.
- “El efecto reflector es un sesgo cognitivo donde asumimos que las personas están más pendientes de lo que realmente están acerca de nuestra vida, de nuestros errores, de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades”, explicó.





