La congelación de óvulos permite a las mujeres preservar sus óvulos para utilizarlos posteriormente mediante tratamientos de reproducción asistida. Sin embargo, el procedimiento no garantiza un embarazo en el futuro, ya que la edad y la calidad de los óvulos influyen en las posibilidades de éxito.
La edad es clave para preservar la fertilidad
Así lo explica el doctor Steven Rabassa, ginecólogo-obstetra y especialista en reproducción humana asistida e infertilidad, quien señala que las mujeres nacen con una cantidad determinada de óvulos que disminuye con el paso de los años.
“Principalmente lo que tenemos que saber es que la mujer tiene una reserva ovárica finita. Un número de óvulos limitados para tener un embarazo durante toda su vida”, explica Rabassa, quien también preside la Asociación Dominicana de Medicina Reproductiva.
- El especialista indica que existe un punto importante en la pérdida de óvulos alrededor de los 35 años, por lo que considera adecuada la congelación entre los 24 y 34 años, aunque después de esa edad también puede realizarse, tomando en cuenta que la calidad puede no ser la misma.
El procedimiento comienza con una estimulación ovárica mediante hormonas para conseguir que maduren varios folículos. Posteriormente, los óvulos son extraídos mediante una aspiración folicular, bajo sedación intravenosa, y llevados al laboratorio para ser vitrificados en nitrógeno líquido.
Un procedimiento que requiere evaluación individual
Rabassa explica que normalmente se recomienda obtener entre seis y ocho óvulos maduros por ciclo de extracción, aunque en algunos casos puede ser necesario realizar más de un ciclo.
También advierte que una estimulación excesiva puede provocar hiperestimulación ovárica, por lo que considera fundamental ajustar la medicación a las características de cada paciente.
- En República Dominicana, el costo de la congelación de óvulos oscila entre 4,000 y 5,000 dólares, según el especialista.
“Al igual que las mujeres hacen un plan de vida, de estudios, de matrimonio, también deben hacer un plan reproductivo”, sostiene Rabassa, quien recomienda que esta planificación se contemple entre los 23 y 24 años.
El especialista considera que todavía hace falta mayor información para que las mujeres conozcan cómo cambia la fertilidad con la edad y puedan tomar decisiones sobre su preservación.





