Cooper Pratt remolcó dos carreras y Jacob Misiorowski silenció a los Rays en el triunfo 4-1 que permitió a Milwaukee coronarse campeón de las Grandes Ligas por primera vez en su historia.
ST. PETERSBURG, Florida.– Los Cerveceros de Milwaukee conquistaron este miércoles el primer campeonato de Serie Mundial de su historia, al derrotar 4-1 a los Rays de Tampa Bay en el quinto partido del Clásico de Otoño, celebrado en el Tropicana Field.
Milwaukee ganó la serie 4-1 y puso fin a una espera de 56 años desde la llegada de la franquicia a esa ciudad, apoyado en una combinación de pitcheo dominante, defensa oportuna y bateo efectivo en los momentos decisivos.
El joven Cooper Pratt fue una de las principales figuras ofensivas, al conectar dos imparables en tres turnos y remolcar dos carreras, mientras Jacob Misiorowski protagonizó una brillante apertura de cinco entradas y dos tercios sin permitir anotaciones.
Pratt encabezó el ataque decisivo
Los Cerveceros tomaron la delantera en el segundo episodio, cuando Brice Turang conectó un doble y posteriormente anotó impulsado por sencillo de Pratt frente al abridor Drew Rasmussen.
Milwaukee amplió la ventaja a 2-0 en el quinto capítulo, gracias a un sencillo productor de David Hamilton que llevó al plato a Pratt.
El golpe definitivo llegó en la sexta entrada.
William Contreras disparó un doble remolcador que permitió anotar a Christian Yelich, colocando la pizarra 3-0. Posteriormente, Pratt elevó de sacrificio al jardín izquierdo para impulsar a Turang y ampliar la diferencia a cuatro carreras.
Pratt también estableció una marca para un novato en la Serie Mundial al conectar seis hits consecutivos, una demostración de su aporte en la conquista del campeonato.
Misiorowski dominó desde el montículo
El derecho Jacob Misiorowski (2-0) fue determinante para el triunfo al lanzar 5.2 entradas en blanco, permitiendo apenas dos imparables, con una base por bolas y dos ponches.
El abridor de 24 años abandonó el encuentro debido a un calambre en la pantorrilla derecha, pero dejó encaminada la victoria.
El relevo de Milwaukee conservó la ventaja, limitando las oportunidades ofensivas de Tampa Bay.
La derrota correspondió a Drew Rasmussen (2-1), quien trabajó cuatro episodios, permitió dos imparables y una carrera, con cuatro ponches.
Tampa Bay reaccionó demasiado tarde
Los Rays lograron evitar la blanqueada en el cierre del noveno episodio, cuando Chandler Simpson conectó un doble productor frente al relevista Trevor Megill, después de dos outs.
Sin embargo, la reacción resultó insuficiente y Milwaukee aseguró el triunfo que desató la celebración de su primer título mundial.
Simpson fue el principal bateador de Tampa Bay, al terminar de 4-2 y producir la única carrera de su equipo.
Las figuras del campeonato
Además de Pratt y Misiorowski, destacaron Brice Turang, con dos imparables y una anotada; William Contreras, autor de un doble remolcador, y David Hamilton, quien produjo otra carrera.
La defensa también resultó fundamental, especialmente por varias intervenciones de Jake Bauers en la primera base que impidieron posibles anotaciones de Tampa Bay.
Una corona largamente esperada
Dirigidos por Pat Murphy, los Cerveceros completaron una extraordinaria postemporada con récord de 11 victorias y apenas dos derrotas.
Milwaukee superó a los Padres de San Diego en la Serie Divisional, eliminó a los Dodgers de Los Ángeles en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y finalmente derrotó a Tampa Bay para alcanzar la gloria.
La victoria también significó el primer campeonato de Serie Mundial para una franquicia de Milwaukee desde que los Bravos conquistaron el título en 1957.
Los Cerveceros cerraron así una temporada histórica, demostrando que el trabajo colectivo, la profundidad de su plantilla y la ejecución en los momentos importantes pueden imponerse incluso sin contar con la nómina más costosa del béisbol.
Resultado final: Cerveceros 4, Rays 1.
Serie Mundial: Milwaukee campeón, 4-1.
Pitcher ganador: Jacob Misiorowski (2-0).
Pitcher perdedor: Drew Rasmussen (2-1).





