A ocho meses de haber sido puesta en funcionamiento, la Línea 2C del Metro de Santo Domingo y su vía marginal, en Los Alcarrizos, ya presentan deficiencias que preocupan a usuarios, peatones y conductores.
La falta de iluminación y de una señalización vial clara se ha convertido en uno de los principales puntos de alerta en el entorno de esta infraestructura.
Aunque el proyecto implicó una inversión de cientos de millones de dólares, varios tramos de la marginal permanecen prácticamente a oscuras, mientras en otros puntos la orientación del tránsito resulta insuficiente para quienes circulan diariamente por la zona.
Tramos a oscuras
Las luminarias fueron colocadas como parte de los trabajos de construcción, pero gran parte de ellas permanece fuera de servicio, reduciendo considerablemente la visibilidad durante la noche y en las primeras horas de la mañana.
La marginal, de aproximadamente 6.5 kilómetros, fue concebida para contribuir a descongestionar el tránsito de la autopista Duarte. Sin embargo, las actuales condiciones de iluminación generan inquietud entre quienes utilizan la vía.
El problema también alcanza los alrededores de la estación Pablo Adón Guzmán, donde pasajeros deben caminar por espacios con iluminación deficiente. La situación representa un riesgo adicional para peatones y conductores, especialmente en áreas de acceso, cruces y puntos donde resulta difícil distinguir otros vehículos.
Señalización bajo cuestionamiento
A la falta de iluminación se añade una señalización vial que no permite orientar con suficiente claridad el sentido de circulación.
En varios tramos se observa a vehículos desplazándose en ambas direcciones, una dinámica que puede generar confusión entre los conductores y elevar el riesgo de accidentes.
Las deficiencias llaman la atención por el poco tiempo transcurrido desde la inauguración de la obra.
La Línea 2C fue puesta en funcionamiento el 24 de febrero de 2026, con una inversión aproximada de 506 millones de dólares, de acuerdo con informaciones oficiales de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte, OPRET.
Hasta el momento de esta denuncia no se ha ofrecido una explicación pública sobre las razones por las que gran parte de las luminarias permanece fuera de servicio ni sobre cuándo serán corregidas las deficiencias de iluminación y señalización.
El panorama deja preguntas pendientes sobre el mantenimiento y la supervisión de una infraestructura de esta magnitud. Mientras tanto, usuarios y conductores continúan expuestos a condiciones que reclaman una respuesta antes de que ocurra un accidente de mayores consecuencias.





