El abogado Cándido Simó, representante legal del merenguero Julián Oro Duro, aseguró que el artista fue investigado por las autoridades desde el inicio de las pesquisas por el ataque ocurrido en su residencia, donde murió su esposa, Zeneida Socorro Castillo.
Simó explicó que al cantante le tomaron sus huellas dactilares y fue entrevistado en varias ocasiones como parte de las diligencias realizadas para esclarecer lo sucedido. También afirmó que el director general de la Policía Nacional dio seguimiento al proceso y designó a un coronel para participar en la investigación.
Según el abogado, el oficial asignado era primo hermano de la fallecida, un elemento que utilizó para defender que las pesquisas en torno al artista se realizaron de manera objetiva.
Simó sostuvo que, de haberse encontrado algún elemento que comprometiera a Julián Oro Duro, el oficial habría tenido razones y respaldo para impulsar una imputación en su contra. Esta afirmación corresponde a la valoración del abogado y no a una conclusión independiente de las autoridades.
El jurista también reveló detalles del testimonio ofrecido por el merenguero sobre los momentos en que era golpeado y comenzaba a perder el conocimiento.
De acuerdo con Simó, Julián declaró que alcanzó a escuchar cómo uno de los atacantes le gritaba a otro: “Mátalo, mátalo, mátalo, que ese hombre no puede quedar vivo”.
El relato sobre esa expresión había sido dado a conocer previamente por el abogado, quien señaló que fue el propio artista quien le contó lo que pudo escuchar durante la agresión.
Las declaraciones de Simó buscan además responder a las especulaciones que han circulado en torno a Julián Oro Duro después del hecho, mientras las autoridades continúan con el proceso para establecer las responsabilidades correspondientes.





