La primera jornada de la postemporada de las Grandes Ligas dejó tres historias muy distintas, pero un mismo resultado: Atlanta, Chicago y Nueva York comenzaron sus respectivas Series de Comodín con ventaja de 1-0.
Los Braves remontaron en el tramo decisivo ante Philadelphia; los White Sox golpearon temprano a Houston y resistieron su reacción; mientras los Yankees ofrecieron una demostración de pitcheo y poder ofensivo frente a Boston.
Más allá de los marcadores, cada partido tuvo sus propias interioridades y momentos que terminaron inclinando la balanza.
Atlanta convierte el octavo episodio en su territorio
Braves 5, Phillies 3
En Atlanta, todo parecía encaminado hacia una victoria de Philadelphia cuando llegó el octavo inning. Los Phillies tenían ventaja de una carrera y contaban con Jhoan Duran para protegerla.
Pero el béisbol de octubre tiene esa capacidad de cambiar una historia en cuestión de minutos.
Michael Harris II, quien terminó la noche de 3-3 y anotó dos carreras, consiguió uno de los imparables que pusieron en marcha la ofensiva de Atlanta. Después llegó un pelotazo que colocó corredores en circulación.
Entonces apareció Austin Riley.
El antesalista conectó un cuadrangular de tres carreras frente a Duran y transformó un déficit de una carrera en una ventaja de dos. Fue el batazo que cambió completamente el partido y puso a Atlanta arriba 5-3.
La victoria también tuvo una actuación importante desde la lomita. Chris Sale ponchó a nueve bateadores en 6⅓ entradas, manteniendo a los Phillies bajo presión durante buena parte del encuentro.
Philadelphia había encontrado sus oportunidades. J.T. Realmuto produjo dos carreras con un triple y Alec Bohm agregó un doble productor, pero los Phillies no consiguieron aprovechar todas sus oportunidades con corredores en posición de anotar.
En el noveno episodio apareció otro momento de tensión: Philadelphia amenazó ante Raisel Iglesias, pero el cerrador de Atlanta consiguió escapar del problema y preservar la victoria.
La clave: Atlanta no necesitó dominar durante las nueve entradas. Esperó su oportunidad y convirtió el octavo inning en el episodio decisivo.
White Sox toman Houston por sorpresa
White Sox 6, Astros 3
En Houston, Chicago planteó el partido de otra manera: golpear temprano y obligar a los Astros a jugar desde atrás.
Los White Sox comenzaron a construir una ventaja que llegó a ser de 4-0, colocando a Houston en una situación incómoda desde las primeras entradas.
Uno de los protagonistas fue Colson Montgomery, quien llegó al partido después de una segunda mitad de temporada complicada. En su debut de postemporada, respondió con un cuadrangular fundamental en el cuarto episodio.
Chicago también recibió producción de varios de sus bateadores, manteniendo presión constante sobre el pitcheo de Houston.
Los Astros intentaron regresar al partido. Nelson Velázquez conectó un jonrón de dos carreras y Houston consiguió posteriormente otra anotación, reduciendo la diferencia.
Pero la remontada no llegó a completarse.
Del otro lado, Chicago encontró respuestas desde el montículo. Jordan Hicks se llevó la victoria, mientras el bullpen consiguió contener la ofensiva de Houston durante el tramo final.
Los White Sox, además, aprovecharon los errores y las oportunidades que tuvieron, algo fundamental en un partido de postemporada donde cada corredor puede terminar siendo determinante.
La clave: Chicago construyó su ventaja antes de que Houston pudiera asentarse en el encuentro y después soportó el intento de reacción de los locales.
Yankees aplastan a Boston con pitcheo y batazos
Yankees 9, Red Sox 0
En Nueva York, la historia fue completamente diferente. No hubo remontada ni drama en las últimas entradas: los Yankees tomaron el control y terminaron imponiéndose 9-0.
La gran figura desde la lomita fue Cam Schlittler, quien lanzó 6⅓ entradas y ponchó a 10 bateadores. Boston tuvo enormes dificultades para descifrar al derecho de Nueva York.
Pero si Schlittler puso el cerrojo, Ben Rice puso los fuegos artificiales.
Rice terminó de 4-5 con dos jonrones y seis carreras impulsadas. Su segundo cuadrangular llegó en el octavo episodio, un grand slam que terminó de convertir el partido en una goleada.
También destacó George Lombard Jr., quien consiguió tres imparables y anotó dos carreras.
La actuación ofensiva de Rice adquirió todavía mayor protagonismo porque los Yankees afrontan esta serie sin Aaron Judge, quien no formó parte del roster para esta Serie de Comodín debido a una lesión en la pantorrilla derecha.
Sin Judge, Nueva York necesitaba que otros jugadores asumieran la responsabilidad ofensiva. En el primer partido, Rice respondió de manera contundente.
La clave: Schlittler no permitió que Boston construyera ofensiva, mientras Rice convirtió las oportunidades de los Yankees en carreras.





