Amazon confirmó que respalda financieramente la construcción de una enorme planta privada de energía a gas en Texas, destinada a suministrar electricidad a grandes centros de datos y atender la creciente demanda energética asociada al desarrollo de la inteligencia artificial.
La planta tendrá 35 turbinas
El proyecto, denominado GW Ranch, estará ubicado en el condado de Pecos, cerca de la frontera con México, y funcionará sin conexión a la red eléctrica. Los permisos presentados establecen que la instalación contará con 35 turbinas y tendrá una capacidad de generación de 7.65 gigavatios.
La planta podría convertirse en la mayor fuente individual de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos. De acuerdo con los permisos, tendría autorización para emitir más de 30 millones de toneladas métricas de estos gases al año.
Amazon explicó que la generación de energía en el propio lugar permitirá evitar que los costos asociados con la nueva infraestructura eléctrica sean trasladados a los ciudadanos estadounidenses.
Amazon defiende el proyecto ante su impacto ambiental
Un portavoz de la compañía afirmó que el nuevo campus de centros de datos planificado en el condado de Pecos funcionará inicialmente con generación eléctrica propia y que está diseñado para conectarse a la red cuando los plazos de interconexión lo permitan.
- La empresa sostiene que esta alternativa evitará elevar los costos de electricidad para las familias de Texas, en un contexto en el que las compañías de servicios públicos han trasladado a los consumidores gastos relacionados con la infraestructura necesaria para atender el crecimiento de la inteligencia artificial.
Sin embargo, las plantas de gas continúan siendo fuentes importantes de emisiones responsables del calentamiento climático. La producción de gas natural también puede provocar fugas de metano, un gas con un elevado poder de efecto invernadero.
Además, estas instalaciones emiten gases tóxicos y partículas finas que pueden representar riesgos para la salud.
- El proyecto GW Ranch se suma a las soluciones adoptadas por grandes compañías tecnológicas para cubrir la creciente demanda de energía de sus centros de datos, impulsada por el desarrollo de la inteligencia artificial.





